El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que “hay un excedente de dólares” en consecuencia a la racha compradora que el Banco Central (BCRA) mantiene a lo largo del año. A su vez, destacó que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) atrae gran cantidad de divisas que podrían ayudar a “levantar las restricciones cambiarias”.
Estas declaraciones las hizo este viernes en una exposición en el evento “El dividendo del crecimiento de las reformas en América Latina y el Caribe”, en el marco de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial que se realizaron en Tailandia. Se trató de una charla con Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta para Latinoamérica y el Caribe del Banco Mundial.
En ese contexto, el funcionario señaló que el Gobierno logró resolver “la peor herencia económica de la historia sin incumplir ningún contrato y respetando la propiedad privada”. A su vez, hizo hincapié en que se redujo el gasto público un 30% en términos reales y que se alcanzó el equilibrio fiscal durante el primer mes de gestión.
Por otra parte, sostuvo que el RIGI ya tiene inversiones aprobadas por 50.000 millones de dólares y otros 160.000 millones de dólares en carpeta. “Eso representa una cantidad de dólares suficiente para que podamos levantar las restricciones cambiarias”, determinó. A su vez, destacó que, tras el levantamiento del cepo cambiario en abril de 2025, “ahora todos los que quieran ahorrar en dólares pueden hacerlo y las empresas pueden importar sin tener que recurrir a un funcionario público que les pida un favor”. Sin embargo, aún siguen vigentes algunas limitaciones al acceso del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) para las empresas.
En esa línea, Caputo sostuvo que la Argentina tiene “un excedente de dólares, a tal punto que el Banco Central viene comprando más de US$100 millones de dólares diarios”. Y añadió: ”Solamente este año se compraron cerca de US$16.000 millones y, gracias a todo esto, estamos en una situación mucho más estable”. Esto cobra relevancia ante las dudas sobre la sostenibilidad del programa financiero para 2026 y 2027 ―un año electoral―, por el cual el Gobierno se comprometió a cumplir con todas sus obligaciones, sin aumentar el endeudamiento neto e impulsando la consolidación del orden macroeconómico y la mejora sostenida de todas las métricas financieras.
Durante su presentación, el ministro también se refirió a la inestabilidad de las economías globales y al lugar que ocupa el país en ese escenario: “La Argentina está en una posición muy favorable para ofrecerle al mundo lo que necesita, porque básicamente proveemos energía, minerales críticos y contribuimos a la seguridad alimentaria”. Es así que sostuvo que con el presidente Javier Milei evaluaron que cuentan con “una especie de cobertura natural frente a estos riesgos”.
Caputo también dijo que el mandatario tiene un alto nivel de popularidad “superior a los de cualquiera de sus predecesores, quienes gobernaban con déficit fiscal”. “Una de las razones es que cuidamos a los más vulnerables. De hecho, a pesar de haber reducido el gasto público un 30% en términos reales, las prestaciones sociales aumentaron más del doble en términos reales”, señaló.
Por otro lado, en medio del debate por la alta morosidad que los hogares y las empresas exhiben este año, indicó que al inicio de la gestión “el crédito al sector privado representaba apenas el 3% del PBI” y “prácticamente no existía”. “Un país no puede crecer sin crédito porque es la materia prima del crecimiento. En la Argentina habíamos demonizado el crédito. Ahora el crédito es considerablemente mayor y aumentó un 170% en dos años y medio. Lo positivo es que tenemos muchísimo margen para crecer”, puntualizó.
Finalmente, el titular del Palacio de Hacienda explicó que la Argentina continuará eliminando regulaciones, bajando impuestos, reduciendo los costos de financiamiento y mejorando la infraestructura a través de la inversión privada. “Esas son las medidas que nos van a ayudar a hacer que nuestro país sea más competitivo”, concluyó.

