En momentos en que las aerolíneas siguen sumando vuelos para atender la demanda de argentinos que buscan viajar a la final del Mundial del próximo domingo, comenzaron a surgir nuevas estimaciones sobre la cantidad de dólares que podría salir del país por este evento.
Según cálculos de la consultora Qualy, alrededor de 4500 argentinos viajarían exclusivamente para presenciar la final. La proyección se elaboró a partir de la capacidad máxima del estadio MetLife, en Nueva Jersey, la información disponible sobre la oferta y los precios de las entradas, y una serie de supuestos sobre la participación de hinchas argentinos y la proporción de asistentes que ya se encontraban en Estados Unidos.
La consultora estimó un gasto promedio de US$13.000 por persona, desagregado de la siguiente manera: US$8000 por la entrada, US$1700 por el pasaje aéreo, US$2000 por alojamiento y US$1300 por otros gastos.
Con esos supuestos, el desembolso asociado a los 4500 viajeros adicionales alcanzaría los US$58 millones en concepto de turismo emisivo. De esta forma, la demanda potencial de divisas vinculada al Mundial se elevaría de los US$455 millones que Qualy había estimado antes del inicio del torneo —sobre la base de unos 45.500 argentinos que viajarían al Mundial— a unos US$513 millones. La proyección original no contemplaba a los hinchas que decidirían viajar exclusivamente para asistir a la final.
La estimación original se había elaborado a partir de la capacidad de los estadios en los partidos de la selección argentina, el calendario del torneo, el gasto promedio de los turistas internacionales y el atractivo que históricamente despierta el Mundial entre los argentinos. El informe contemplaba un gasto promedio de US$10.000 por viajero, incluyendo pasajes, alojamiento, entradas y consumo durante la estadía.
En la misma línea, Marcos Cohen Arazi, economista del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), de la Fundación Mediterránea, estimó que la salida de divisas por los viajeros argentinos al Mundial se ubicará entre US$420 millones y US$600 millones. “A medida que la Selección avanzó, se consolidó un mayor nivel de gasto. Los viajeros de último momento para ver la final podrían implicar entre US$80 millones y US$120 millones, ya incluidos en esas cifras globales”, detalló.
Carlos Melconian, director de la consultora MacroView, relativizó, en cambio, el impacto puntual del viaje a la final y sostuvo que ese gasto forma parte del flujo habitual de divisas que sale del país desde la flexibilización del cepo cambiario para las personas humanas. “Los millones que se irán por la final son parte de los US$2500 millones mensuales que salen todos los meses desde la salida del cepo. Como apareció Vaca Muerta y el campo no da olor a crisis. Pero es despilfarrar el oro que Dios nos dio. Vaca Muerta termina en Miami, Punta Cana y el colchón. Solo el 20% termina en el sistema bancario”, afirmó.
Mientras tanto, la presión de la demanda sigue reflejándose en el mercado aerocomercial. En las últimas horas, Aerolíneas Argentinas agregó un tercer vuelo chárter entre Buenos Aires y Nueva York, luego de que los dos servicios especiales anunciados inicialmente el miércoles agotaran sus casi 500 asientos en apenas 10 minutos.
A su vez, Latam amplió la capacidad de varios de sus vuelos e incorporó un servicio especial vía Santiago de Chile, mientras que las agencias de viajes advirtieron que la disponibilidad de pasajes es cada vez más limitada y que los precios continúan en alza a medida que se acerca la final.

