El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos informó este miércoles que su deuda pública nacional alcanzó un máximo de US$40 billones. El aumento no coincide con lo pronosticado por la Oficina de Presupuesto del Congreso, que anticipaba un monto menor.
La cifra se conoció cinco meses después de que el pasivo sobrepasara los US$ 39 billones, lo que refleja la velocidad del incremento en el último tiempo. Además, el monto total se situaba en US$ 19,4 billones hace diez años y cruzó la barrera de los US$ 30 billones hace cuatro años y medio, empujado por los programas de estímulo lanzados durante la pandemia.
De acuerdo a medios como The New York Times, el desfase financiero responde a un nivel de gasto que excede a los ingresos en más de US$ 2 billones, solamente durante este año.
Durante julio, el Tesoro registró un déficit mensual de US$ 432.300 millones, el más elevado para un solo mes desde marzo de 2021, mientras que el saldo negativo acumulado en el año fiscal roza los US$ 1,8 billones.
A este cuadro se sumó la resolución de la Corte Suprema, que anuló gran parte de los aranceles fijados por el presidente Donald Trump. La medida obligó al Estado a reembolsar más de US$ 100.000 millones en impuestos a la importación cobrados de manera ilegal.
En aquel entonces, el presidente de la Corte, John Roberts, sostuvo: “El presidente se arroga la facultad extraordinaria de imponer unilateralmente aranceles de monto, duración y alcance ilimitados”.
Tras la difusión de las cifras, Kush Desai, vocero de la Casa Blanca, declaró: “El presidente Trump se comprometió a limpiar la mala gestión fiscal de Joe Biden. Por eso la administración Trump se centró en recortar el despilfarro, el fraude y el abuso en el gasto federal mientras acelera el crecimiento económico para que la relación deuda-PIB vuelva a tener la tendencia correcta”.
“El presidente había prometido saldar la deuda durante su primer mandato. Todos sabíamos que era mentira. En vez de eso, la dejó crecer hasta los US$40 billones mientras él y su familia acumulaban miles de millones”, denunció en X el senador demócrata Mark Kelly.
“Se sabe desde hace tiempo que el gobierno de Estados Unidos va por una trayectoria bastante insostenible en materia de déficits”, señaló sobre la cuestión Jessica Riedl, especialista en presupuesto e impuestos en la Brookings Institution..
“Son estos indicadores los que alertan a los mercados financieros sobre la necesidad de volver a prestar atención al aumento de la deuda”, agregó Riedl más tarde.

