WASHINGTON.– El presidente Donald Trump dijo este miércoles que Estados Unidos “no tolerará que un estado díscolo albergue operaciones militares, de inteligencia y terroristas extranjeras hostiles a tan solo 90 millas (145 kilómetros) del territorio estadounidense” y que Washington no descansará hasta que el pueblo cubano sea libre.
Más temprano, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ofreció a los cubanos una “nueva relación” entre Washington y La Habana, en un mensaje especial en video difundido en español y dirigido directamente al pueblo cubano, en medio de una fuerte ofensiva de la administración Trump contra el régimen de la isla.
“Quiero contarles lo que nosotros en Estados Unidos les ofrecemos para ayudarlos no solo a aliviar la crisis actual, sino también a construir un futuro mejor”, dijo Rubio en un mensaje difundido por el Departamento de Estado con motivo del Día de la Independencia de Cuba.
“El presidente Trump ofrece una nueva relación entre Estados Unidos y Cuba, pero tiene que ser directamente con ustedes, el pueblo cubano”, dijo Rubio en el mensaje, en el que acusó al liderazgo comunista de robo, corrupción y opresión.
El jefe de la diplomacia norteamericana anunció además una ayuda de 100 millones de dólares en alimentos y medicamentos para la población cubana, y responsabilizó a los líderes de la isla por la escasez de electricidad, alimentos y combustible que golpea al país.
“La verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni alimentos es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares, pero nada se ha destinado a ayudar al pueblo”, afirmó Rubio.
El secretario de Estado sostuvo que la ayuda ofrecida por Washington deberá ser distribuida por la Iglesia católica u otras organizaciones benéficas de confianza, en una señal de que la administración Trump busca evitar que los fondos pasen por las estructuras del gobierno cubano.
Los mensajes coinciden con la acusación formal contra el expresidente cubano Raúl Castro, que está vinculada con su presunta participación, en 1996, en el derribo de dos avionetas operadas por el grupo de exiliados Hermanos al Rescate, cuando el exmandatario era ministro de Defensa.
La ofensiva judicial contra Castro se produce en un contexto de creciente presión de Washington sobre La Habana, después de que Trump amenazara con llevar adelante una intervención militar en la isla. El presidente norteamericano busca un cambio de régimen en Cuba, donde los comunistas están en el poder desde la revolución encabezada en 1959 por Fidel Castro, hermano de Raúl Castro.
En paralelo, el gobierno estadounidense anunció el martes nuevas sanciones contra funcionarios y entidades estatales de Cuba como parte de su política de endurecimiento hacia el régimen. Las medidas, confirmadas por el Departamento de Estado, alcanzan a integrantes de la estructura política, militar y de inteligencia del país caribeño.
“Designé a 11 miembros de la élite del régimen y a tres organizaciones gubernamentales, incluidos funcionarios gubernamentales y figuras militares vinculadas al aparato de seguridad de Cuba, muchos de los cuales son responsables o han estado involucrados en la represión del pueblo”, señaló Rubio en un comunicado.
Las disposiciones se apoyan en una orden ejecutiva que habilita sanciones contra personas y organismos señalados por participar en acciones represivas o representar riesgos para la seguridad nacional estadounidense. El paquete incluye restricciones económicas, congelamiento de activos bajo jurisdicción norteamericana y limitaciones migratorias para dirigentes cubanos y sus familiares directos.
La embajada de Cuba en Estados Unidos respondió este miércoles por la mañana con una dura crítica contra Rubio, a quien acusó de mentir y de justificar una política de agresión contra la isla.
“La razón por la que el secretario de Estado de Estados Unidos miente de forma tan repetida y sin escrúpulos al referirse a Cuba y al intentar justificar la agresión a la que somete al pueblo cubano no es la ignorancia ni la incompetencia”, afirmó la embajada en una publicación en X. “Sabe perfectamente que no hay excusa para una agresión tan cruel y despiadada”.
Estados Unidos impuso de hecho un bloqueo a la isla al amenazar con sanciones a los países que le suministran combustible, una presión que agravó los cortes de electricidad y golpeó a una economía ya frágil.
Pese al endurecimiento público, todavía existen canales de contacto entre ambos gobiernos. El jueves pasado, el director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió con funcionarios cubanos, incluido un nieto de Castro, según informó AP.
Agencias AP y Reuters

