LIONEL MESSI, la máxima figura de la Selección Argentina encendió las alarmas en el mundo del fútbol al solicitar su reemplazo durante el encuentro que Inter Miami ganó 6-4 ante Philadelphia. A tan solo 18 días del comienzo del Mundial, el 10 sintió molestias en su pierna izquierda y, tras abandonar el campo de juego a los 73 minutos, se dirigió sin escalas hacia los vestuarios, dejando un clima de incertidumbre total en el cuerpo técnico de la Scaloneta.
El desarrollo del encuentro fue frenético, con una victoria que tuvo como protagonistas a Luis Suárez, Germán Berterame y Rodrigo De Paul, quien festejó su cumpleaños con un gol.
Sin embargo, la alegría del resultado quedó eclipsada por el estado físico de Messi, cuya salida prematura remite inevitablemente a la antesala de Qatar 2022. Aquel 13 de noviembre de 2022, en la última presentación del PSG antes del receso mundialista, el capitán también fue reemplazado a los 74 minutos ante Auxerre.
En aquel entonces, la imagen de Messi sentándose en el banco junto a Neymar antes de marcharse a los vestuarios fue vista con temor, pero terminó siendo una medida de precaución necesaria antes de la consagración en el desierto.
Hoy, el paralelismo es inevitable y los fanáticos de la Selección Argentina han transformado la preocupación en un «elijo creer» colectivo. La historia sugiere que, tal como ocurrió antes de la histórica conquista en tierras qataríes, este movimiento del astro podría ser simplemente un resguardo táctico para llegar en óptimas condiciones al debut mundialista.
Mientras el cuerpo médico del Inter Miami evalúa la molestia, el mundo del fútbol se aferra a esa mística del 2022. La esperanza es que, al igual que hace cuatro años, este episodio sea apenas una anécdota en el camino hacia la defensa del título.

