La temperatura política dentro del bloquismo subió varios grados en las últimas horas, y no precisamente por cuestiones climáticas. Según pudo reconstruir eL agente Rumor en base a comentarios recogidos en off y conversaciones cruzadas, el malestar con Produccion y Trabajo es evidente y empieza a tomar forma de reproche abierto. El punto de conflicto: la designación del vicepresidente primero de la Cámara. En el espacio daban por descontado que el cargo sería para Federico Rizzo, nombre que venía siendo trabajado internamente y que, aseguran, contaba con avales previos, sin embargo, la decisión final sorprendió —y molestó—: el lugar fue para Cornejo, del PRO, un espacio al que dentro del bloquismo califican, sin rodeos, como “inexistente en San Juan”.
La escena que mejor grafica el clima se habría dado en una reunión reservada, en una quinta ubicada al suroeste de Rawson. Allí, entre gestos adustos, comenzaron a escucharse cuestionamientos más directos. “No cumplen con la palabra empeñada”, fue una de las frases que más se repitió, según coinciden distintas fuentes. El dueño de la quinta no se preocupaba mucho por bajar la voz al hacer ese comentario, al contrario, parecia que quería que lo escuchen. El reclamo no es solo por el cargo en sí, sino por lo que representa: equilibrio interno, reconocimiento político y, sobre todo, confianza en los acuerdos. Algunos dirigentes interpretan la jugada como una señal de desplazamiento, mientras que otros la leen como una concesión innecesaria hacia afuera.
Por ahora, el malestar se mantiene en voz baja, pero ya dejó de ser un murmullo aislado. Un dirigente bloquista apodado «El Gordo», porque es gordo, gritó «Si no hay gestos de contención en el corto plazo, los 4 diputados que tenemos van a votar todo en contra, ¿podría escalar a un conflicto más visible entre el oficialismo provincial, y el bloquismo?. Como dice Pagni, «No lo sabemos…».

