MADRID.– La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, confirmó el domingo que su gobierno planea vender un lujoso departamento de 485 metros cuadrados en el exclusivo barrio madrileño de Chamberí tras el escándalo que suscitó la semana pasada la revelación de su compra por parte del ayuntamiento, informaron medios españoles.
Según dijeron las autoridades de la capital a El País, medio que informó primero el miércoles de la compra que no había sido debidamente registrada por parte del gobierno, el inmueble pretendía usarse como una oficina temporal de la presidenta comunitaria “durante la rehabilitación de la Real Casa de Correos [sede del ayuntamiento de Madrid], cuyos trabajos comenzarán en agosto”.
Un día después, el gobierno madrileño rectificó su postura y aseguró que vendería el departamento junto con otras cuatro propiedades ubicadas sobre la Gran Vía de Madrid para recaudar dinero que contribuya a los esfuerzos de reconstrucción tras los recientes incendios cercanos a la capital, los más devastadores jamás registrados.
La noticia de la compra llegó tres meses después de la adquisición del inmueble a partir de una pesquisa de El País, que confirmó la transacción en el Registro de la Propiedad.
La portavoz del gobierno que habló con el medio antes de que publicara la noticia explicó que el objetivo era que Ayuso trabajará en el inmueble “con un mínimo equipo”, sin explicar por qué no se había hecho pública la compra, por qué no se había optado por alquilar un inmueble, ni qué clase de obras se realizarían en la Real Casa de Correos.
Las normas municipales de Madrid impiden el uso de la totalidad del inmueble como oficina, según el plan urbanístico de la capital y expertos consultados por medios españoles.
Según reveló el medio español, la compra fue realizada el 14 de abril por la empresa pública que comercializa suelo del gobierno autónomo y gestiona las oficinas de la administración, Planifica Madrid. La agencia, presidida por el portavoz del Gobierno y consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, no había incluido la compra en el presupuesto para este año.
De acuerdo a estimaciones inmobiliarias, el precio de un inmueble de estas características en la zona dónde se ubica ronda los 6,6 millones de euros.
El mismo día de la publicación de la noticia, en una rueda de prensa destinada a anunciar medidas para paliar la crisis desatada por los incendios forestales que golpearon con fuerza la sierra oeste de la comunidad autónoma y arrasaron con viviendas, instalaciones recreativas y extensas zonas naturales, Ayuso intentó esquivar las preguntas sobre el inmueble y aseguró que pretendía usarse para “reuniones temporales” mientras duren los trabajos en la sede del gobierno.
“El buscar un lugar donde temporalmente se puedan recibir reuniones institucionales, me parece que es lo suyo”, aseguró la presidenta comunitaria a los medios, a los que acusó de operar “campañas de desprestigio” en su contra.
“No es mi casa, no es mi residencia. No es para mí, y no le han comprado a Ayuso nada”, insistió la funcionaria.
Ante nuevos cuestionamientos de la prensa el domingo en su gira por las regiones afectadas por los fuegos, Ayuso confirmó la futura venta del inmueble y de otras cuatro propiedades del gobierno, con un valor total de “más de 20–22 millones de euros”, para contribuir a los esfuerzos de reconstrucción.
Cómo es el departamento
Ubicado en el último piso de un edificio del Paseo del General Martínez Campos, una icónica avenida del acomodado distrito de Chamberí, el departamento cuenta con 485 metros cuadrados distribuidos en un recibidor de grandes dimensiones, cinco dormitorios con baño en su interior y una terraza de casi 200 metros cuadrados.
Según trascendió en medio españoles, la vendedora habría sido la economista y escritora Astrid Gil-Casares, exmujer del segundo hombre más rico de España, Rafael del Pino Calvo-Sotelo.
El Plan General de Ordenación Urbana de 1997 de la capital española prohíbe el su exclusivamente profesional del departamento. De acuerdo con la normativa, la implantación de una oficina en el “ático”, como se conoce en España a los últimos pisos de los edificios, no es una posibilidad.
Sólo se autoriza la opción de despacho profesional doméstico, que consiste en compatibilizar el uso de vivienda con el máximo de un tercio del inmueble destinado al trabajo.
Ninguna de las autoridades madrileñas explicó la incompatibilidad de la normativa vigente con los planes declarados del gobierno.
Otra de las cuestiones llamativas en torno a la compra del inmueble es que la misma no fue incluida en el presupuesto para 2026 de la empresa pública que lo adquirió, que suele detallar las operaciones de compraventa e inversión en obra nueva.
La empresa tampoco informó de la adquisición en su página de transparencia, según El País actualizada por última vez el pasado lunes 20 de julio.
Por último, el Consejo de Gobierno no otorgó una extensión de crédito para la compra del departamento, algo necesario para incurrir en este tipo de gastos.
Con información del diario El País

