Racing decidió ponerle punto final al ciclo de Gustavo Costas como entrenador del primer equipo después de un semestre para el olvido, donde la Academia jugó peor que un equipo de solteros con resaca un domingo a las 8 de la mañana. La eliminación de la Copa Sudamericana terminó de detonar una bomba que ya venía haciendo “tic tac” hace rato en Avellaneda.
La dirigencia encabezada por Diego Milito decidió cortar el vínculo tras una seguidilla de partidos en los que Racing defendía con la firmeza de una servilleta mojada y atacaba con menos ideas que una reunión de consorcio.
Costas, que supo devolverle gloria internacional al club y ganó la Copa Sudamericana y la Recopa, terminó atrapado en un equipo sin rumbo, sin reacción y con una hinchada que pasó del “vamos campeón” al “¡que alguien haga algo!” en tiempo récord.
El golpe final fue el empate con Caracas, una noche donde Racing quedó eliminado jugando tan mal que hasta el VAR pidió el cambio. Después de eso, el ciclo quedó más terminado que batería de Nokia en 2026.

