La apertura a la importación de vehÃculos particulares, impulsada por el Gobierno nacional en el marco de una polÃtica de desregulación del mercado automotor, reactivó una serie de interrogantes sobre los requisitos técnicos que deben cumplir las unidades provenientes del exterior. Entre ellos, uno de los más relevantes es el de la Verificación Técnica Vehicular (VTV), cuyo régimen también fue objeto de recientes modificaciones a través del Decreto 196/25.
La norma introdujo dos cambios sustanciales. Por un lado, extendió los plazos de vigencia para los vehÃculos particulares: ahora la primera verificación se debe realizar a los cinco años del patentamiento y pasa a ser bienal a partir del décimo año.
Los vehÃculos que ya cuentan con más de diez años de antigüedad, en cambio, continuarán con el esquema de verificación anual. Por otro lado, se habilitó al sector privado para convertirse en prestador del servicio, permitiendo que talleres y concesionarios con equipamiento adecuado puedan operar como centros verificadores, lo que busca ampliar la oferta y fomentar la competencia en el rubro.
Sin embargo, la implementación de estos cambios no fue uniforme: su aplicación depende de la adhesión de cada jurisdicción. Tanto la provincia como la ciudad de Buenos Aires decidieron mantener su esquema vigente. En la capital, por ejemplo, los autos particulares deben someterse a la VTV a partir de los tres años de antigüedad o cuando superan los 60.000 kilómetros. En la provincia de Buenos Aires, en tanto, el trámite es obligatorio desde los dos años de uso.
Este panorama fragmentado adquiere mayor complejidad ante el avance de la flexibilización de importaciones. Según confirmó el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, se permitirá a particulares importar vehÃculos 0 km (y si bien también comunicó que se podrÃa traer modelos usados no hubieron avances al respecto, conservando el régimen actual para casos puntuales).
La reforma también eliminó la obligación de tramitar dos licencias técnicas claves: la Licencia de Configuración de Modelo (LCM) y la Licencia de Configuración Ambiental (LCA), lo que simplificarÃa el proceso de homologación. Ahora, si el vehÃculo importado cuenta con certificación internacional reconocida en materia de seguridad vehicular, se habilita su circulación sin necesidad de trámites locales adicionales.
No obstante, como se mencionó, la importación de autos usados continúa fuertemente restringida. Solo están permitidos en tres casos especÃficos: argentinos que regresan tras haber vivido más de un año en el exterior, extranjeros con residencia permanente en el paÃs y diplomáticos en misión oficial. Esta limitación responde, en gran parte, al Acuerdo de Complementación Económica N.º 14 (ACE14) entre Argentina y Brasil, que prohÃbe expresamente el comercio bilateral de autos usados.
En cuanto a la VTV de los vehÃculos importados 0 km, su cumplimiento dependerá del régimen vigente en la jurisdicción donde el auto haya sido patentado. AsÃ, un mismo modelo podrá tener distintos plazos de control técnico según si fue registrado en CABA, Buenos Aires o cualquier otra provincia.
Sin embargo, al momento de publicación de este artÃculo, no hubo información oficial al respecto, por lo que se presume que los modelos patentados en el paÃs e importados particularmente del exterior deberán regirse por las mismas normas de verificación que aquellos comprados en la Argentina.