YPF anunció que los combustibles subirán 1% desde este jueves y ratificó que mantendrá por otros 45 días el esquema para amortiguar el impacto de la volatilidad internacional del petróleo en los surtidores.
La definición fue comunicada este miércoles por el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, a través de un posteo en redes sociales, en medio de la continuidad de las tensiones en Medio Oriente y de la fuerte suba que mostró el barril de Brent desde el inicio de la crisis.
Allí explicó que la empresa seguirá utilizando una “cuenta compensadora” para absorber temporalmente esas variaciones y recuperar luego el ingreso diferido “durante el tiempo necesario”, una vez finalizado el conflicto.
En la práctica, el mecanismo implica que YPF desacopla parcialmente el precio local de los combustibles respecto del Brent durante períodos de alta volatilidad. La petrolera sostiene que busca “preservar la demanda” y evitar “sobresaltos en el surtidor”, aunque deja abierta la posibilidad de recomponer márgenes más adelante.
La decisión llega luego de que la propia compañía reconociera ante inversores que los combustibles locales quedaron rezagados frente al mercado internacional. Durante la presentación de resultados del primer trimestre, Marín admitió que el precio doméstico mostraba un atraso respecto de la paridad de importación luego de que el Brent escalara por encima de los US$100 por barril.
Según datos presentados por YPF ante inversores, el valor de importación de los combustibles llegó a ubicarse más de 18% por encima de los precios locales, lo que implicaba un atraso cercano al 15% en surtidores. El desfase comenzó a ampliarse después de que la petrolera decidiera el 1 de abril abrir una pausa de 45 días en los aumentos tras detectar una caída cercana al 10% en la demanda durante las últimas semanas de marzo.
La empresa aclaró además que el esquema no congela el resto de las variables que forman parte del precio de los combustibles, como impuestos, biocombustibles, tipo de cambio o costos operativos, que seguirán ajustándose normalmente.
En paralelo, YPF confirmó que continuará aplicando su estrategia de “micropricing”, un sistema que define precios diferenciales según horarios, corredores y zonas geográficas para maximizar rentabilidad en función de la oferta y la demanda.
La petrolera ya había utilizado este mecanismo en las últimas semanas, en un contexto en el que el Brent volvió a superar los US$105 por barril por el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
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