El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), que elabora la Universidad Torcuato Di Tella, cayó en septiembre 5,9% intermensual hasta ubicarse en el nivel más bajo desde que Javier Milei es presidente.
Al ubicarse en 1,94 puntos sobre 5 posibles, el índice revierte el repunte del mes anterior. Registró bajas en todos sus componentes, con retrocesos pronunciados en la percepción sobre la preocupación por el interés general y la evaluación general de la gestión.
La confianza de la opinión pública volvió a registrar una señal de alerta para la Casa Rosada. La ICG es muy seguido en ambientes políticos y empresariales porque a lo largo de más de 20 años de historia ha sido muy fiel a la hora de correlacionar con el nivel de intención de voto de los oficialismos, aunque no es la pretensión del estudio. Un resultado de 1,94 puntos implicaría, en esa lógica, un apoyo del 38,8%.
El ICG lo elabora mensualmente la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella sobre la base de encuestas de Poliarquía Consultores. En lo que va de la presidencia de Milei solo otros dos meses, septiembre de 2025 y julio de 2026, tocaron niveles tan bajos como el último.
De acuerdo con el informe técnico, el indicador acumula una caída de 21,4% desde finales del año pasado. Aunque la mayor parte de esa contracción se concentró entre enero y mayo, desde entonces el índice ha mostrado un comportamiento oscilante alrededor de los 2,0 puntos, con variaciones mensuales de magnitud modesta y compatibles con el margen de error muestral.
El deterioro de septiembre afectó de manera simultánea a los cinco componentes que integran el indicador. El retroceso más pronunciado se observó en la dimensión “Preocupación por el interés general”, que se desplomó un 12,3% hasta situarse en 1,50 puntos. Le siguió la “Evaluación general del gobierno”, con una contracción del 9,3% (1,60 puntos). El resto de los pilares mostró caídas de menor intensidad: “Capacidad para resolver problemas” bajó un 4,0% (2,20 puntos); “Eficiencia en el gasto público” retrocedió un 3,5% (1,94 puntos); y “Honestidad de los funcionarios” disminuyó un 2,9%, manteniendo el valor más alto del espectro con 2,45 puntos.
Con este dato, el promedio histórico de la gestión de Milei descendió a 2,34 puntos. Al comparar este desempeño en el mes número 33 de gestión frente a administraciones anteriores, la confianza en el actual gobierno se sitúa por encima de los valores registrados en el mismo hito temporal durante los mandatos de Cristina Fernández de Kirchner (1,77 en su primer período y 1,71 en el segundo), Mauricio Macri (1,75) y Alberto Fernández (1,23). En cambio, marcha sensiblemente distante del registro alcanzado por Néstor Kirchner a esta misma altura de su mandato, cuando el índice marcaba 2,62 puntos (un 26,1% por encima del nivel actual).
Punto por punto
El desglose demográfico del estudio expone grietas marcadas en la base de apoyo social. Aunque el segmento joven de 18 a 29 años conserva el nivel absoluto más elevado de apoyo con 2,30 puntos, experimentó el recorte más abrupto del mes, al caer un 17,9% (un comportamiento influenciado en parte por la mayor volatilidad estadística de ese subgrupo). En el rango de 30 a 49 años la confianza disminuyó un 7,7% (1,84 puntos), mientras que entre los mayores de 50 años la variación fue casi imperceptible, con un -0,5% (2,01 puntos). Asimismo, la brecha de género se ensanchó: la confianza en los hombres bajó un 3,0% (2,19 puntos), pero en las mujeres cedió un 9,2%, marcando 1,62 puntos.
En la división por nivel educativo y geografía, las caídas más severas del mes se dieron entre los sectores con instrucción terciaria o universitaria, donde el indicador cedió un 14,4% (1,94 puntos), mientras que en el segmento primario cayó un 11,2% (1,36 puntos). En contraste, entre quienes poseen nivel secundario el ICG subió un 15,5% alcanzando los 2,02 puntos. Geográficamente, el interior del país mantiene la mayor confianza con 2,06 puntos (-8,4%), superando a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1,84 puntos; -4,2%) y al Gran Buenos Aires (1,72 puntos; +0,2%).
Las expectativas económicas siguen operando como el principal ordenador del índice. Entre los encuestados que sostienen que la situación económica mejorará dentro de un año, el ICG alcanza un sólido 4,03 puntos (pese a caer un 2,6%). En aquellos que proyectan que la economía seguirá igual, el índice se ubica en 2,40 puntos (-7,1%), mientras que entre quienes anticipan un empeoramiento, el indicador se desploma a tan solo 0,38 puntos.
El relevamiento de Poliarquía Consultores fue ejecutado mediante 1000 encuestas telefónicas en 39 localidades del país entre el 1 y el 9 de septiembre, con un margen de error de ±0,06 puntos y un nivel de confianza del 95%.

