Lionel Messi comenzó en Kansas City su sexta Copa del Mundo con la Selección Argentina y nada menos que como capitán del defensor del título. En apenas unos minutos despejó cualquier duda sobre su estado físico y demostró por qué aún es el mejor futbolista del planeta.
A los cinco minutos, Lautaro Martínez giró en la puerta del área y habilitó de gran forma al 10, que difinió ante el achique del arquero. Sin embargo, rápidamente el juez de línea levantó la bandera y marcó offside de la Pulga.
La revancha de Leo no tardaría en llegar: iban 17′ cuando Rodrigo De Paul filtró un pase frontal para que Messi recibiera a espaldas del mediocampo de Argelia. Se perfiló para su zurda, desenfundó y no perdonó: 1-0 arriba Argentina en el Arrowhead Stadium.
Con Argelia en control del juego y Argentina posicionada para recuperar y atacar rápido, el segundo gol llegó a los 60 minutos. Mac Allister probó con un remate desde afuera del área, Zidane dio un mal rebote y Messi no lo desaprovechó: doblete del 10 y 2-0 al frente la Selección.
Los hinchas ya estaban más que satisfechos con lo visto en Kansas, pero el hambre de gloria de Messi es insaciable. A falta de 15 minutos para el final, Nico González ubicó a Leo en la medialuna del área y, luego de controlar, colocó la pelota contra el palo derecho de Zidane para el 3-0 de Argentina.
Fue el primer triplete del 10 en una Copa del Mundo y con estos goles alcanzó con 16 festejos a Miroslav Klose como máximo anotador en la historia del torneo.

