Los empresarios descubrieron la máquina del tiempo, pero solo para decir promesas
Los choferes de San Juan crecen en preocupación porque descubrieron que los empresarios tienen un talento especial: pagar aumentos que vencieron hace 4 meses como si fueran un regalo de Reyes. ¿El problema? Que no abonaron la diferencia de enero. ¿La solución de los jefecillos? «Tranqui, che… hablemos de futuro.» Claro, futuro. Así como cuando tu jefe te dice «cuando nos vaya mejor» y vos sabés que eso es código para «nunca».
Lo cómico del asunto es que los empresarios convocados a negociar llegaron armados de; Promesas del 2025 (aún sin ejecutar), Propuestas alternativas a futuro (que es como venir al banco sin dinero pero con un plan hermoso), Una creatividad tan muerta que hasta los dinosaurios la compadecen. Seguramente algún WhatsApp diciendo: «Nos juntamos otro día, che»
¿Saben cuál es la mejor parte?, los empresarios dicen que «plantearon alternativas», cuando en realidad lo único que hicieron fue llegar tarde, mirar reloj, y decir «nos vemos en un mes». Mientras tanto, los choferes ya convocaron a una reunión gremial para decidir medidas, no descartan movilización e incluso paro (como personas que saben que el diálogo es un teatro), esperan respuestas concretas (algo que los empresarios confunden con «ciencia ficción»)
La definición final quedará en manos de los trabajadores, es decir que se viene un «Oops, nos pasamos de rosca y ahora van a parar los colectivos.». Los empresarios juegan al ajedrez en 3D, pero los choferes juegan a las damas… y aún así les están ganando.

