LONDRES (AFP).- Una funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores británico afirmó este martes que “no hay duda” respecto a la soberanía del Reino Unido sobre las Islas Malvinas, después de que el presidente argentino, Javier Milei, intensificara los reclamos del país sobre el territorio en disputa.
“No hay duda de nuestro compromiso con los habitantes de las Islas Malvinas, sus derechos democráticos y la soberanía de Reino Unido sobre las islas”, afirmó Kirsty McNeill, ministra de Estado para el Desarrollo Internacional, ante legisladores británicos.
Las declaraciones de la funcionaria se sumaron a las de otros dirigentes británicos, como el ex primer ministro y ahora opositor Boris Johnson, quien, en una columna publicada en el medio Daily Mail, pidió “enviar refuerzos a Malvinas” y calificó al mandatario argentino como “anglófilo y admirador de Thatcher”.
El político conservador sostuvo que Milei aprovechó la postura de Donald Trump —quien planteó la neutralidad de Estados Unidos en el conflicto— para endurecer su discurso y fortalecerse ante un posible escenario de fragilidad interna.
En esa misma línea, el ministro de Defensa británico, Wes Streeting, sostuvo que el compromiso de su país es “absoluto e inquebrantable” y remarcó en sus redes sociales: “Las Falklands son británicas porque los habitantes de las Falklands eligen ser británicos”.
En sintonía con esas frases, un vocero del gobierno británico en Downing Street lanzó una advertencia difundida por la cadena BBC: “Nuestras fuerzas armadas están en alerta las 24 horas del día, los 7 días de la semana para proteger al Reino Unido y nuestros intereses”.
A su vez, el ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, reaccionó en sus redes sociales luego de que Milei dijera que el principio de autodeterminación no aplica por tratarse de “una población implantada en un territorio usurpado”.
Miliband también destacó: “Su derecho a la autodeterminación es primordial, fundamentado en el derecho internacional, y lo defenderemos con firmeza”.
Por otro lado, en Israel, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, reclamó al primer ministro Benjamin Netanyahu que reconozca la soberanía argentina sobre las islas e imponga sanciones a Gran Bretaña.
El anuncio que provocó las reacciones
El endurecimiento del reclamo argentino apuntó principalmente al proyecto petrolero Sea Lion, impulsado a 220 kilómetros al norte del archipiélago por la firma israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration.
Para frenar esas operaciones, el Ejecutivo argentino preparó el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que busca modificar la Ley N° 26.659 para endurecer las sanciones contra empresas no autorizadas y habilitar la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.
La disputa por este territorio está dentro del marco de una resolución de la ONU aprobada en 1965, la cual exige a ambos países resolver la soberanía mediante el diálogo diplomático y sin tomar medidas unilaterales.

