En su defensa del esquema de bandas cambiarias en los últimos días, el ministro de Economía, Luis Caputo, también se refirió a la acumulación de reservas internacionales y dijo que es una prioridad para el Gobierno, aunque aclaró que el foco está puesto en recomponer el balance del Banco Central (BCRA) y no en utilizar esos dólares para pagar los vencimientos de deuda de los próximos meses.
Esto fue interpretado por varios economistas como una señal de que Caputo y Milei buscan comprar el mínimo posible de reservas para no presionar sobre el tipo de cambio y evitar una depreciación del peso. Así, volvió a abrirse el debate acerca de si hay que acumular dólares.
En este contexto, en X invocaron un viejo posteo del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, en el que menciona un trabajo propio en el que se preguntaba si importaba cómo los bancos centrales acumulan reservas, inclinándose por la opción de comprarlas con activos domésticos, ya que eso bajaría el riesgo país.
“Ojalá Sturzenegger algún día integre un gobierno para poder comprar reservas…”, posteó el ex candidato a diputado nacional por Nuevos Aires, Sixto Cristiani.
Con un tono similar, el economista de Open Economía, Federico Machado, acotó: “El paper que no leyó el equipo económico actual”.
Por su parte, el economista de Profit Consultores, Amílcar Collante, compartió el trabajo de Sturzenegger y solo se limitó a hacer cuentas. Según sus cálculos, el Banco Central debería comprar como mínimo US$1156 millones por la intervención en el spot, US$1028 millones por lo que le vendió al Tesoro argentino y US$2000 millones para el swap con el Tesoro estadounidense.
El domingo, en una columna en Clarín, el economista Ricardo Arriazu planteó que pedir “flotación con acumulación de reservas” es, en el fondo, pedir devaluación, y recordó que la experiencia regional muestra que los países de Latinoamérica casi nunca acumularon reservas por cuenta corriente. En este sentido, postuló la alternativa de volver al crédito, atraer capitales y reconstruir confianza.
Por su parte, el historiador económico Pablo Gerchunoff coincidió en X en que, en el contexto actual, acumular reservas implica depreciación, aunque se inclinó por una depreciación real —no demasiado profunda— que, según él, es lo que se necesita para crecer y generar empleo.
Por último, Federico Furiase, director del Banco Central y asesor del Ministerio de Economía, sostuvo que hoy “la macro ordenada, el riesgo político disipado, el desplome del riesgo país y los bajos niveles iniciales de agregados monetarios generan los grados de libertad para encarar un proceso de acumulación de reservas endógeno”.
“Eso permitiría seguir fortaleciendo el balance del BCRA, como contrapartida de la entrada de capitales bajo el actual régimen de flotación entre bandas, en paralelo con la recuperación de la demanda de dinero, en consistencia con el objetivo principal de continuar bajando la inflación y sostener el crecimiento económico”, cerró.

