Los aprehendidos fueron identificados como Jaramillo, de 20 años, Farías, de 18, y un adolescente de 16 años. Los tres quedaron vinculados a una investigación bajo el procedimiento especial de Flagrancia. Según fuentes policiales, el operativo se activó a partir de una alerta del sistema Trueno Halcón, tras denuncias de vecinos que indicaban que un grupo conocido como «los Jaramillo» intimidaba a residentes de la zona.
Al llegar al lugar, los uniformados intentaron identificar a los sospechosos y, en ese contexto, Farías habría arrojado al suelo el arma mientras forcejeaba con los efectivos. El elemento fue secuestrado y las primeras pericias indicaron que posee un mecanismo similar al de una escopeta, aunque no llegó a ser utilizado.
La situación se agravó cuando los otros involucrados comenzaron a arrojar piedras y otros elementos contundentes contra la Policía para impedir las detenciones. Como consecuencia, sufrió daños la burbuja de un móvil policial y también la patente de una motocicleta oficial. Pese a la resistencia, los efectivos lograron reducir y detener a los tres sospechosos a pocos metros del lugar.
La denuncia que originó el procedimiento fue presentada por una mujer, quien sostuvo que los jóvenes amenazaron a su hijo, de 19 años, mientras estaba en la plaza conocida como «El Cajón de los Muertos«. Según su testimonio, le apuntaron con el arma y le dijeron: «Los vamos a matar». La denunciante agregó que, al intervenir para defenderlo, también recibió amenazas. La Justicia deberá establecer ahora las responsabilidades de cada uno de los involucrados.

