La escalada bélica entre Estados Unidos e Irán entró en una fase crítica tras una serie de bombardeos registrados durante los últimos días. Según sostuvo el analista internacional Andrés Repetto en comunicación con LN+, la situación superó las amenazas verbales iniciales y derivó enen ataques directos contra baterías misilísticas en el estratégico estrecho de Ormuz, una ruta fundamental por donde transita el 20% del petróleo mundial.
“Lo que estamos viendo es lo que Estados Unidos está queriendo comunicar también, primera vez después de mucho tiempo de no solamente ver estas imágenes en blanco y negro, sino también a sus buques, a sus aviones”, dijo.
En este contexto, la respuesta iraní no se limitó a las fronteras directas del conflicto, extendiéndose a naciones como Qatar, Kuwait, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos, según relató Repetto.
“Lo que está habiendo es un ida y vuelta. Estamos viendo una expansión del conflicto o una negociación. Lo que están diciendo los iraníes es que la diplomacia, por lo menos hasta hace pocas horas, se terminó”, reflexionó el especialista.
El presidente estadounidense, por su parte, mantuvo una postura firme y advirtió durante el fin de semana que, en caso de sufrir ataques directos, su respuesta sería arrasar con el territorio iraní. “Evidentemente más allá de la escalada, están dispuestos a ir más allá, a una guerra abierta, los ataques por ahora se están dando”, sostuvo Repetto.
La respuesta del régimen iraní tras los ataques estadounidenses
Las perspectivas de resolución se han ensombrecido tras las declaraciones de Mojtaba Khamenei, el nuevo líder espiritual y militar de Irán. “En ese comunicado lo que Mojtaba está pidiendo no es un acuerdo con Irán, sino es venganza”, señaló Repetto.
El analista citó el mensaje del líder iraní: “Nosotros firmaremos un acuerdo para que el retorno de la sangre de los patrulleros y de todos los miedos de estos dos combates se quede a los miedos de los asesinos y los inocentes. Este retorno es el deseo de nuestra nación y debe ser definido”.
Asimismo, el especialista reflexionó sobre la fragmentación del poder dentro de Teherán y cuestionó la jerarquía de mando: “¿Gobierna el presidente? ¿Gobierna el Ayatolá? ¿O gobierna la Guardia Revolucionaria Iraní, que es la que tiene el control de las Fuerzas Armadas?”.
“La postura más dura es la de seguir la guerra o realmente buscar una negociación. En el fondo, más allá de las imágenes, es qué va a pasar después. ¿Quién va a controlar Irán? toda esa región rica en petróleo y en comercio mundial. Y hoy la llave, después de la guerra contra Irán, parecería tener al régimen iraní”, concluyó.

