Mientras algunos arman estructuras paralelas, hacen reuniones, sacan fotos y parecen estar jugando al Risk sindical, Daniel Durán salió a decir algo bastante sencillo: si hay que discutir el movimiento obrero, se discute adentro de la CGT.
Y bancó a Eduardo Cabello, porque —según Durán— la CGT viene funcionando, organizada y unida, y Cabello tiene el volumen político necesario para conducir al movimiento obrero en un momento complicado.
Así que muchachos: menos joda política y más CGT. ¿Las 62 Organizaciones quieren discutir? ¡Perfecto! Pero no hace falta construir otra casa para discutir quién acomoda los muebles de la primera.
Cabello sigue con las llaves, el motor encendido y el colectivo sindical en marcha, y para la CGT Nacional, si hay que elegir conductor, que maneje el que ya viene manejando.

