ISLAMABAD.- El presidente Donald Trump confirmó este sábado que suspendió a último momento el viaje que sus enviados tenían previsto a Pakistán para retomar las negociaciones con Irán, mientras los iraníes también se desentendían de la cumbre.
Las negociaciones debían dar seguimiento a las históricas conversaciones cara a cara a principios de este mes entre Estados Unidos, encabezadas por el vicepresidente JD Vance, e Irán, encabezadas por el presidente del Parlamento Mohammad Bagher Qalibaf.
Las declaraciones de Trump se dieron al parecer después de que el canciller iraní, Abbas Araghchi, decidiera abandonar la capital paquistaní sin esperar a la comitiva estadounidense, evitando así las conversaciones directas con Washington.
“No van a seguir haciendo vuelos de 18 horas para sentarse a hablar de nada“, sentenció el mandatario republicano en un intento por justificar su marcha atrás y la cancelación del viaje de sus negociadores, Steve Witkoff y Jared Kushner.
“Hace un rato les dije a los míos que se estaban preparando para salir: ‘No, no van a hacer un vuelo de 18 horas para ir allí. Nosotros tenemos todas las cartas”, insistió en una entrevista con Fox News. En un posteo en su red Truth Social añadió que en Irán “hay una tremenda lucha interna y confusión dentro de su liderazgo’”.
Trump dijo más tarde a periodistas que, unos diez minutos de que canceló el viaje de los emisarios a Pakistán, Irán envió una propuesta “mucho mejor”, sin dar detalles. Subrayó que una de sus condiciones es que Irán “no tendrá un arma nuclear”.
Entre los puntos polémicos figuran el uranio enriquecido de Irán y el enfrentamiento en torno al estrecho de Ormuz, así como las preocupaciones sobre el programa de misiles de Irán y su apoyo a grupos armados en la región.
Durante semanas, Trump ha oscilado entre amenazas de desatar ataques importantes contra la infraestructura de Irán -en un momento dado, llegó a amenazar con acabar con “toda una civilización”- e intentos de negociar un acuerdo sobre su programa nuclear y otras disputas que se remontan a décadas.
El último esfuerzo por negociar un acuerdo en Islamabad se produce mientras el alto el fuego indefinido ha pausado la mayor parte de los combates, pero las repercusiones económicas siguen aumentando con los envíos globales de energía interrumpidos por el cierre prácticamente total del estrecho de Ormuz.
Los dichos de Trump se dieron luego que Araghchi abandonara Islamabad tras dejar un mensaje para Estados Unidos. Dijo que durante las reuniones con los paquistaníes había “compartido la postura de Irán respecto a un marco viable para poner fin de forma permanente a la guerra”. Y dijo que “está por verse si Estados Unidos es realmente serio” con la diplomacia.
Araghchi había llegado el viernes a Islamabad y esa misma noche se reunió con el canciller, Ishaq Dar, y con el jefe del Ejército, Asim Munir. Este sábado fue recibido por el el primer ministro, Shehbaz Sharif, en un encuentro del que también participaron Dar y Munir.
Frente a ellos expuso las demandas de Teherán y sus reservas frente a la postura de Estados Unidos, como expresó en distintos posteos en redes sociales.
En esa línea, explicó “las posiciones de principios” de Irán frente a los últimos acontecimientos sobre el alto el fuego y al fin completo de la guerra contra el país.
Araghchi no brindó más detalles, aunque aseguró que Teherán seguirá participando en los esfuerzos de mediación encabezados por Pakistán “hasta que se logre un resultado”.
Según informó más tarde la prensa estatal iraní, Araghchi viajó a Omán, un mediador en las conversaciones antes de la guerra y el país al otro lado del estrecho de Ormuz, pero estaría viajando de nuevo este domingo a Pakistán. Luego viajaría a Rusia.
Araghchi volvería a Pakistán para retomar las conversaciones, según la información, aunque no estaba clara la intención dada la cancelación de la delegación de Washington. Según las mismas fuentes, parte de su comitiva había vuelto a Teherán para “obtener las instrucciones necesarias sobre las cuestiones relacionadas con el fin de la guerra”.
Consultada sobre las reservas de Teherán respecto de la actitud de Washington, una fuente diplomática iraní señaló que en principio Teherán “no aceptará exigencias maximalistas”.
Frente a ese escenario, la Cancillería iraní indicó que cualquier conversación sería indirecta y que los funcionarios paquistaníes transmitirían los mensajes.
El Ejército iraní lanzó al mismo tiempo una dura advertencia a Estados Unidos al asegurar que responderá si este mantiene el bloqueo de los puertos iraníes, porque lo considera “bandolerismo” y “piratería”.
“Si el Ejército invasor estadounidense continúa con el bloqueo, el bandolerismo y la piratería en la región, deben saber que se expone a una respuesta de las poderosas Fuerzas Armadas de Irán”, afirmó el mando central militar, Jatam Al Anbiya, citado por la televisión estatal.
“Estamos preparados y determinados, mientras vigilamos el comportamiento y los movimientos de los enemigos”, sentenció.
Washington y Teherán se encuentran en un punto muerto, ya que Irán ha cerrado en gran medida el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo, mientras que Estados Unidos bloquea las exportaciones de petróleo iraní.
Las ocho semanas que van de la guerra han disparado los precios de la energía a máximos de varios años, avivando la inflación y ensombreciendo las perspectivas de crecimiento mundial.
“Los altos el fuego no arreglan nada; solo evitan que las cosas empeoren”, afirmó Michael Ratney, exembajador de Estados Unidos en Arabia Saudita. “Son parte de una respuesta a un problema político inmediato, que es que (Trump) necesita salir de la guerra y no logra encontrar cómo hacerlo”, añadió.
Jon Alterman, presidente del área de Seguridad Global y Geoestrategia del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, sostuvo que los antecedentes de Trump muestran que sus instintos se inclinan por acaparar titulares y anunciar resultados rápidos.
Los dirigentes iraníes parecen haber concluido que pueden resistir el bloqueo durante más tiempo del que Trump puede soportar el alza de los precios de la gasolina y una guerra impopular, especialmente con las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, que se realizarán a finales de este año.
Agencias AFP, Reuters y AP

