Según trascendió de fuentes cercanas a la causa, se trata de un chico de 14 años, identificado con las iniciales J.S.F.G. Cuando ocurrió el hecho no tenía ningún documento encima, así que los investigadores no podían saber quién era. El dato clave llegó cuando un familiar se acercó a una dependencia policial y brindó la información que permitió confirmarlo.
Mientras tanto, los peritos empezaron a reconstruir qué pasó. Los primeros estudios indican que el cuerpo no tenía marcas de violencia. La única lesión visible era un corte en la ceja izquierda, que podría explicarse porque el adolescente se desvaneció y se golpeó contra el pavimento al caer. La Justicia ordenó una autopsia para determinar la causa de la muerte.

