Franco Colapinto alcanzó la Q2 y comenzará el GP de Hungría desde la 13ra. colocación a bordo de su monoplaza de la escudería Alpine. Tras recuperarse del accidente del viernes, no quedó conforme por no haber podido acceder a la Q3, se refirió a las dificultadades del trazado y volvió a insistir con las mejoras para el auto.
“Hoy todavía estaba poniéndome al día después de lo que pasó ayer y del tiempo de pista que perdimos. Aun así, el P13 es, en definitiva, donde estamos este fin de semana. Tuvimos mucho trabajo en la segunda sesión, donde hubo mucho viento y el auto fue difícil de manejar. Además, solo pude hacer tres o cuatro vueltas lanzadas por la salida de pista en la última curva. Así que hoy tuvimos que recuperar terreno; se sintió como un fin de semana de Sprint. Creo que hicimos un buen trabajo intentando mejorar el auto. Era un poco un salto a lo desconocido, pero como equipo hicimos un buen trabajo», abrió su detallada explicación el piloto argentino.
Y, a su vez, amplió con la relación a la vuelta que determinó su posición final en la grilla de partida: «En mi última vuelta perdimos algo de agarre en la primera parte, aunque después logramos recuperarlo en los sectores dos y tres. Es una pena, pero creo que es donde debemos estar con el auto que tenemos. Estamos esperando las mejoras que tenemos previstas y esperamos que nos permitan dar un paso importante, porque este fin de semana seguimos estando un poco en desventaja».
«Ojalá mañana podamos alcanzar a nuestros rivales y tener una oportunidad de pelear por los puntos, como hicimos la última vez en Spa. Es un circuito complicado para adelantar, pero normalmente en carrera tenemos un poco más de ritmo, así que intentaremos hacer lo mejor posible y darle una recompensa al equipo antes del parón de verano”, cerró el pilarense, con la ilusión de volver a sumar algún punto antes de tomarse un descanso en la temporada y esperar la reanudación en Países Bajos con un auto más competitivo.
Foto de portada: Agencia AFP

