El Estadio Centenario de Montevideo albergó una noche histórica durante la visita apostólica del papa León XIV al Uruguay. Ante una multitud cercana a los 70.000 fieles, el cantante Lucas Sugo protagonizó uno de los momentos más emotivos de la jornada al participar de la música en la vigilia de oración. El artista, quien atraviesa el duelo por la reciente muerte de su hija, vivió una conexión directa con el pontífice que calificó como “un regalo personal y espiritual”.
Sugo integró el elenco de músicos que amenizó la espera de la máxima autoridad de la Iglesia Católica. El músico uruguayo interpretó temas populares y piezas religiosas, entre las que destacó el himno Pescador de hombres. Durante la presentación, el propio León XIV se sumó a la entonación de la canción frente al público. El cantante uruguayo recibió una ovación del estadio en un instante de alta carga emocional debido al reciente fallecimiento de su hija de 23 años a causa de una enfermedad oncológica.
Tras el evento, el artista expresó su sentir a través de los micrófonos de Telemundo Uruguay. “Mucha emoción, cuando el papa se acercó y me habló fue un regalo”, afirmó Sugo visiblemente conmovido. El músico vinculó la experiencia con su vivencia personal reciente: “Es un mensaje que parece que viene de un lugar que quiero mucho”. Para el artista, el encuentro con León XIV superó lo profesional para transformarse en un recuerdo familiar indeleble. “Es una noche memorable para mí, para mi familia y para todo el país”, enfatizó a Telemundo.
El cantante profundizó sobre la magnitud de este suceso en sus declaraciones ante las cámaras. “Voy a tener noventa y pico años, voy a andar con un bastón y frente a una estufita voy a comentar a mis nietos que viví un momento con una emoción tan grande que no voy a poder explicar”, relató Sugo en la entrevista. El músico destacó que esta conmoción generada por la presencia papal trascendió la comunidad cristiana para alcanzar a la sociedad uruguaya en su conjunto.

La jornada en el Centenario incluyó además la presentación de Una gran alegría, canción oficial de la visita. Esta pieza fue compuesta por Diego Melano y Santiago Soares de Lima, y reunió las voces de varios referentes nacionales. El contexto del acto fue la convocatoria del pontífice a los jóvenes a no conformarse con la mediocridad y a comprometerse con la vida, el matrimonio y la fe. León XIV, ante la mirada de las familias presentes, animó a los uruguayos a no temer al “para siempre” en sus decisiones de vida y a servir al prójimo.
El cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, celebró la masiva asistencia con un tono coloquial y festivo al calificar la visita como “un golazo”. El estadio, escenario emblemático de la identidad uruguaya, ofreció un marco donde la música, los testimonios de superación personal y la prédica papal confluyeron en un cierre con fuegos artificiales. La intervención de Sugo, marcada por el dolor de la pérdida personal y la esperanza del mensaje religioso, selló una noche que los asistentes y el propio artista guardarán en su memoria.

