Resulta que la prestigiosa Universidad de San Andrés se puso a medirle la temperatura política a la Argentina y el resultado es más tóxico que grupo de WhatsApp de padres de colegio organizando la fiesta de egresados.
Agarren pochoclos y papel higiénico, porque esto es una masacre de reputaciones: ¡los 25 evaluados terminaron con saldo negativo! Ni mamá los votaría con ganas hoy. Vamos a desmenuzar esta obra maestra del espanto con bisturí de cirujano borracho.
El podio de los «menos peor» (o sea, los que menos asco dan)
- Myriam Bregman (1ª, -9): Encabeza el ranking de la menos odiada. ¡Un logro histórico! Con un 36% de positiva y 45% de negativa, se salva por un pelito. Es la única que zafa de los dos dígitos de saldo rojo. La izquierda respira… ponele.
- Natalia de la Sota (-14) y Hernán Lacunza (-17): Están ahí arriba surfeando la ola del anonimato masivo. Básicamente están en el podio porque media Argentina debe pensar que son marcas de alfajores regionales.
- Patricia Bullrich (-19) y Axel Kicillof (-22): ¡Los pesos pesados del ring! Patricia saca chapa con el 37% de imagen positiva (la más alta de la encuesta), pero el 58% de negativa la frena en seco. Axel le pisa los talones con idéntico 58% de rechazo. ¡Empate técnico en el odio popular!
El abrazo del oso: Cristina y Milei, unidos por el espanto
Atención a esta joya de la galaxia política: Cristina Fernández de Kirchner y Javier Milei empataron clavados.
- Tienen 33% de imagen positiva, 61% de negativa y un hermoso -28 de diferencial.
- O sea, nos gobiernan (o gobernaron) dos calcos del mismo destino. Se odian en los canales de TV, pero en las encuestas comparten la misma mesa del desagrado nacional. ¡Hermosa hermandad del abismo!
El fondo del tacho: Los campeones indiscutidos del rechazo, los que se llevan el premio a la repulsión ciudadana:
- Mauricio Macri (-37): Ya ni las playas de su querida Europa le lavan la imagen.
- Guillermo Moreno (-42): El hombre del bombo y la baldosa caliente sigue cosechando sonrisas, de terror.
- Sergio Massa (-44): 24% de amor contra un 68% de rechazo puro. El mago del equilibrio fiscal hizo desaparecer su propia popularidad. ¡Impresionante truco!
- Máximo Kirchner (-50): Se ganó la medalla de oro al rechazo más alto de toda la medición con un 70% de negativa. Ni heredando el apellido se salva de la repulsa colectiva.
- Lilia Lemoine (-54) y Miguel Ángel Pichetto (-55): ¡El cierre de oro! Lilia con un 11% de cariño y Pichetto cerrando la tabla con un vergonzoso 10% de aprobación y 65% de rechazo. Miguel Ángel, después de tantas décadas en la rosca política, la gente lo despidió con un aplauso, pero en la nuca.
Pregunta al margen, con este panorama donde ni el agua mineral del kiosco tiene imagen negativa cero, ¿vos a cuál de todos estos especímenes políticos le dejarías las llaves de tu casa un fin de semana largo?

