No hubo acuerdo, no hubo tregua y mucho menos voluntad de bajar el tono. La pulseada entre el cortista Marcelo Lima y el empresario Sergio Vallejos salió del terreno de las insinuaciones políticas y entró de lleno en modo combate judicial.
La audiencia de conciliación fue un trámite fallido desde el arranque: nadie cedió, nadie ofreció nada y el intento de acercamiento quedó en la nada misma. Resultado: ahora la disputa se resolverá en juicio, con una demanda que pesa nada menos que $60 millones sobre la mesa.
El conflicto viene cocinándose desde 2024, cuando Vallejos impulsó pedidos de juicio político contra Lima por sus fallos. El ministro de la Corte respondió con una demanda por daños y perjuicios, argumentando que esas maniobras afectaron su honor y su nombre.
En el medio, la novela sumó capítulos dignos de un culebrón judicial: recusaciones cruzadas, cambios de jueces y sospechas entre las partes. Pero ahora la historia entra en su fase más áspera: pruebas, testigos y una sentencia que puede dejar heridos —políticos y económicos— de ambos lados.
Durante los próximos meses, el expediente avanzará para determinar quién tiene razón, si hubo daño real y, sobre todo, si alguien va a tener que pagar la cuenta millonaria.
Porque si algo quedó claro es esto: la política empezó el conflicto… pero la Justicia lo va a terminar.

