En las últimas horas, el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, calificó de “estupidez, racismo o una combinación de ambas cosas” las afirmaciones del expresidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, sobre la selección francesa de fútbol. El jefe de la diplomacia francesa zanjó la polémica este lunes al sentenciar, durante una entrevista televisiva, que “Francia no tiene color de piel”.
La controversia estalló tras la publicación de una columna de opinión de Rajoy en el diario digital El Debate con motivo del Mundial 2026. Al analizar al combinado galo, rival de España en las semifinales en el partido de este martes, escribió que Francia disponía de una plantilla de altísimo nivel y marcó: “Eso sí, sin franceses”.
Barrot se expresó hoy en sintonía con otros dirigentes y miembros de la política francesa que se manifestaron ofuscados ante la polémica frase del español. La ministra de Ultramar de Francia, Naïma Moutchou, del partido de centroderecha Horizontes, calificó los dichos de Rajoy como una muestra de racismo: “Tras cada victoria de los Bleus, resurgen las mismas obsesiones e insultos racistas. No se trata de ‘salidas de tono’. Es un odio metódico y banalizado hacia Francia y lo que representa”.
El presidente de la Federación Francesa de Fútbol (FFF), Philippe Diallo, también respondió con dureza. “Los dichos de Rajoy evocando al equipo de Francia contienen resabios de racismo intolerables. Y cuestionan el detestable clima que genera tales hedores rancios. Nuestros jugadores no tienen ningún certificado de nacionalidad que recibir de un antiguo primer ministro español. El equipo de Francia es el equipo de Francia”, dijo.
De los 26 futbolistas convocados por Didier Deschamps, 23 nacieron en territorio francés. Los únicos tres jugadores nacidos fuera de Francia —Michael Olise, Marcus Thuram y Brice Samba— cuentan con la nacionalidad gala, destacaron autoridades.
Las críticas hacia Rajoy incluso se extendieron al actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien condenó las afirmaciones tachándolas de “xenófobas”. Por su parte, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, telefoneó a su homólogo francés para rebajar tensiones y exigió formalmente al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, que “desautorice” públicamente al exmandatario.
El portavoz nacional del Partido Popular (PP), Borja Sémper, se sumó a las críticas contra Rajoy y calificó a las columnas futbolísticas del expresidente del Gobierno como “sarcásticas”. Sin embargo, minimizó la polémica abierta por las declaraciones de Rajoy que, a su entender, fueron “sin mala intención”.

