La Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó una retención total de servicios por 24 horas para este jueves 14 de mayo, luego de denunciar que las empresas no cumplieron con los pagos acordados a los choferes. El gremio explotó después de una nueva audiencia fallida con ATAP y aseguró que “la paciencia se terminó”.
La medida afectará a todas las líneas de corta y media distancia de la provincia y se realizará sin asistencia a los lugares de trabajo. Miles de sanjuaninos deberán arreglarse como puedan para ir a trabajar, estudiar, hacer trámites o simplemente volver a sus casas.
El conflicto, otra vez, gira alrededor de salarios impagos, diferencias adeudadas y acuerdos firmados que, según la UTA, las empresas decidieron usar de adorno. Mientras tanto, los usuarios miran cómo el sistema de transporte se convirtió en un conflicto permanente de amenazas, conciliaciones, comunicados y paros intermitentes.
Lo más insólito es que hace apenas unos días el gremio había levantado otra medida de fuerza tras promesas de solución. Duró menos que un helado en enero. Ahora el escenario vuelve a explotar y el transporte público entra nuevamente en terapia intensiva.
En el comunicado, la UTA responsabilizó directamente a empresarios y autoridades por las consecuencias del paro y remarcó que el salario “tiene carácter alimentario”. Del otro lado, los pasajeros ya directamente sienten que viajar en colectivo en San Juan es un deporte extremo: nunca saben si habrá servicio, si llegará el coche o si terminarán caminando veinte cuadras puteando al sistema entero. Lo que sí funciona a horario y muy bien es el caos.

