Rodolfo Massut, empresario textil: “La gente se dio cuenta de que puede comprar más barato y eso cambió completamente el escenario para nuestro sector. Durante muchos años, la industria textil especuló y se acostumbró a determinadas condiciones de mercado, pero ahora todo cambió y tenemos que asumir esa nueva realidad. Ya no alcanza con esperar que el mercado nos favorezca: tenemos que ser competitivos, mejorar nuestros costos y ofrecer productos que puedan competir tanto en precio como en calidad.
Además, tenemos un problema estructural muy importante. El 90% de las máquinas que utiliza nuestro sector tiene más de 30 años. Durante mucho tiempo la industria no invirtió lo suficiente en tecnología, en modernización y en nuevos procesos productivos. Hoy esa falta de inversión se hace evidente y nos deja en una situación mucho más difícil frente a productos que llegan al mercado con costos más bajos y con una estructura industrial mucho más moderna.
Por eso, lo que tenemos que hacer ahora es competir. No podemos pretender que las cosas vuelvan a ser como antes, porque la realidad cambió. Si queremos que siga existiendo una industria nacional, vamos a tener que reconvertirnos, invertir, modernizar nuestras fábricas y buscar nuevas formas de producir. La reconversión no va a ser sencilla y seguramente va a llevar tiempo, pero es el camino que tenemos por delante si queremos que la industria textil argentina pueda seguir siendo viable y generar trabajo en el futuro.”

