Un audaz y repudiable golpe delictivo sacudió a la institución deportiva Árbol Verde. Mientras los jugadores dejaban todo en la cancha disputando un partido por el campeonato, delincuentes aprovecharon la total vulnerabilidad de las instalaciones vacías para perpetrar un escandaloso saqueo. La hazaña deportiva, coronada con una victoria agónica sobre la hora, se vio abruptamente eclipsada por la indignación y el desconsuelo al descubrir los vestuarios violentados.
Los malvivientes actuaron con total impunidad. Según los primeros relevamientos, los asaltantes destrozaron los accesos y rompieron una puerta para poder ingresar al corazón de la institución. Una vez adentro, tuvieron el tiempo suficiente para arrasar con todo a su paso. El botín incluyó dinero en efectivo, documentos personales de los deportistas, indumentaria, zapatillas y hasta los medios de transporte de los jugadores, registrándose la sustracción de al menos dos bicicletas y motocicletas, según publico Línea de Cuatro San Juan en Facebook.
El director técnico del plantel, conocido en el ambiente futbolístico como “Cuco” Quiroga, fue el encargado de ponerle voz a la frustración y la bronca del equipo. “Habíamos estado festejando el gol y nos enteramos que nos habían entrado a robar en el club”, relató, consternado por la amarga sorpresa con la que se toparon al regresar del campo de juego. El plantel, que aún tenía las pulsaciones a mil por el triunfo conseguido, pasó en cuestión de segundos de la euforia a la más profunda preocupación.
El atraco cobra un tinte aún más doloroso dada la realidad económica de la institución. Quiroga subrayó el enorme sacrificio amateur que sostiene al plantel día a día, sin grandes recursos ni apoyo económico: «La verdad que es una lástima porque los chicos hacen un esfuerzo enorme para ir a entrenar, no están cobrando un peso, nada», señaló el entrenador.
La impotencia es total tras meses de dedicación ininterrumpida. «Llevamos un año trabajando muy duro, a pulmón, y nunca se perdió nada. Y justo en esta instancia empiezan a pasar estas cosas», se lamentó el DT, dejando en evidencia el impacto psicológico y material que sufren los clubes de barrio ante la inseguridad.
Ahora, la dirigencia y el cuerpo técnico no solo deberán intentar recuperar las pertenencias robadas a los jugadores, sino también afrontar un gasto inesperado para reparar los daños edilicios ocasionados por los intrusos.
Pese al duro golpe delictivo, el espíritu del equipo se mantiene firme. «Mañana volvemos a los entrenamientos y vamos a ver cómo se arreglan las cosas, lo que han roto, han roto puertas, todas esas cosas», sentenció Quiroga. Mientras el club intenta sobreponerse y recuperar la normalidad, se aguarda el avance de las pericias policiales y la radicación de la denuncia correspondiente para intentar dar con los responsables de este asalto que le robó la alegría a todo Árbol Verde.

