MIAMI.-La caída del nivel educativo de los adolescentes en todo el mundo, reflejada en los nuevos resultados de la prueba PISA, está generando un debate equivocado. En lugar de discutir solo si el gobierno de turno tiene la culpa del mal rendimiento escolar, deberíamos hablar también del rol de las grandes empresas tecnológicas en fomentar la adicción de los jóvenes a las pantallas.

