Dos días después de la primera vuelta presidencial en Brasil, el senador Flavio Bolsonaro y el presidente Luiz Inacio Lula da Silva intensificaron sus movimientos de cara al balotaje del 25 de octubre. El opositor, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, sumó un aliado clave y envió un mensaje de distensión a la Corte, en tanto que el presidente estrenó publicidades más agresivas a la caza de nuevos electores. El Senado, por su parte, empezó a debatir un proyecto para reducir la jornada laboral, iniciativa que el oficialismo intenta convertir en bandera antes de la segunda vuelta.
El candidato del Partido Liberal (PL), que llega a esta fase con ventaja tras la primera vuelta del domingo, buscó ampliar su coalición. En Goiania, capital del estado de Goiás, recibió el respaldo del exgobernador Ronaldo Caiado, que en la primera vuelta terminó quinto con 2,6 millones de votos. Es el primer apoyo de peso que suma Flavio, después de que el exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema declarara el lunes su voto por él, aunque sin foto juntos.

