Atención, Argentina: tenemos noticias de último momento. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, se subió a un atril este lunes para comunicarle a la Nación entera que dos partidos que se venían puteando por X-Twitter hace meses se juntaron a hablar. Alerta roja. Que alguien avise a los bomberos.
Parado junto al Monumento a San Martín —porque claramente el Libertador murió por esto, por una mesa de café entre Ritondo y Karina Milei— Santilli soltó la joya discursiva del semestre: «Dimos el puntapié inicial, la semana que viene nos vamos a volver a juntar y seguimos trabajando». Una definición tan contundente que hasta un militante violento se quedaría dormido a mitad de la frase.
Ojo, no es cualquier puntapié, es un puntapié de práctica, previo al puntapié real, que a su vez viene después de OTRO puntapié. Porque resulta que ya hubo un llamado de 20 minutos entre Karina Milei y Macri que también fue vendido como «el» puntapié inicial. Así que llevamos, contando con los dedos, mínimo dos partidos inaugurales en la misma semana sin que se defina ni una sola cosa. Es el Mundial de los «puntapié iniciales» más largo de la historia y todavía no salió ni el árbitro a la cancha.
Y por si el bostezo colectivo no fuera suficiente, el ministro coordinador remató con la perla que todo funcionario argentino tiene guardada en el cajón de emergencias: «Compartimos el convencimiento de que la Argentina no puede volver a caer en manos del populismo». ¡Revolucionario, nunca jamás en cuarenta años de democracia, un dirigente había dicho esa frase antes. ¡Rómpanle el culo!, …..perdón…el molde!.
La genialidad estratégica no termina ahí, acordaron reunirse «cada 15 días», como si la reconstrucción de una alianza electoral fuera una terapia de pareja pagada por los seguros que el Banco San Juan le mete a todos los clientes, ¡sin haberlos contratado! Mientras tanto, ni una definición sobre pol´ticas coincidentes, y de candidaturas ni hablemos, pero se va a comenzar con lo mas importante, imitando al peronismo sobre quién se queda con qué. Solo café, apretón de manos y frases de manual de autoayuda política en esta oportunidad.
En criollo: se juntaron para decir que se van a volver a juntar. Eso es todo. Eso es la noticia. Bienvenidos al periodismo político argentino, donde el verbo «reunirse» logra más rating que cualquier medida de cualquier gobierno.

