En el universo paralelo de Twitter —ese lugar donde todos gritan al mismo tiempo— Luis Majul volvió a subirse al ring digital para defender al gobierno de Javier Milei. Y, como si fuera una pelea de lucha libre, decidió tirarle un sillazo retórico a Nancy Pazos, a quien bautizó “tirapiedras”. (Título que suena a película de superhéroes clase B).
En un mensaje largo como fila del ANSES, Majul denunció que algunos periodistas no tienen ni el PowerPoint básico de un plan alternativo. Y, sin respirar, lanzó:
“Siempre están listos para anunciar que el gobierno explota, como si tuviera una alarma de microondas”.
Y de paso nombró al Che, a Rosas, a Perón, a Chávez y, probablemente, si seguía un renglón más, citaba a Darth Vader.
Majul siguió: “Estos muchachos aceptan a Milani y después hacen escándalo porque Milei nombra a Carlos Presti. ¡Qué desorden mental!”
Básicamente, según Majul, algunos periodistas estarían jugando al Twister ideológico y quedando con todas las manos y pies en colores distintos.
Majul cerró enumerando dictadores, exguerrilleros y personajes para un álbum de figuritas de geopolítica, concluyendo que algunos aún creen que el ejército argentino está dirigido por los fantasmas de la dictadura.
(Todo esto dicho con un nivel de intensidad que podría encender un calefón).
Pazos venía desde hace semanas con críticas duras al gobierno. Y, como buena periodista, tiró su frase lapidaria:
“No hay laburo: ni en blanco, ni en negro, ni en beige… nada.”
Luego agregó que el milagro argentino solo existe “en las mentes y corazones vacíos”.
(Las velas aromáticas lloraron con esa frase).
Desde la derrota electoral libertaria en Buenos Aires, Majul usa su cuenta de X como si fuera un blog de autoayuda para gobiernos:
“Los diez mandamientos del Mileísmo”
“Cómo ser un presidente feliz”
“Guía rápida para sobrevivir al periodismo opositor” (próximamente en librerías)
Su nuevo hobby es dar consejos estratégicos y responderles a sus colegas como si
estuviera en Gran Hermano: Edición Periodistas.

