La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, advirtió que en la Argentina “las peores cosas” en materia de corrupción “suceden durante el Mundial”. Lo dijo en relación al Consejo de la Magistratura y al Ministerio de Justicia, en declaraciones que formuló a LA NACION.
“Corrupción, según la Real Academia, es la degradación de algo, de la esencia de algo. Lo que en este momento podemos calificar como corrupto es el Consejo de la Magistratura, también el Ministerio de Justicia de la Nación y en la elevación que hace al Presidente con la alteración profunda de lo que son los órdenes de mérito en relación a los concursos del consejo”, remarcó Carrió.
La exdiputada profundizó: “Yo fui autora de la Ley del Consejo de la Magistratura que volvió a su vigencia anterior en lo que respecta a la integración del consejo, pero no en relación a un punto central que era que el marco de discrecionalidad que podía usarse a través de la entrevista requería decisión fundada con los dos tercios. Es decir que apartarse del orden de los exámenes requería una decisión fundada que podía ser cuestionada judicialmente porque la discrecionalidad no puede ser arbitrariedad. Una audiencia, una entrevista, no puede alterar el resultado del examen y del orden de mérito y menos por integrantes del Consejo de la Magistratura que no tienen la aptitud profesional para la evaluación. De modo tal que lo que están haciendo son actos reiterados y permanentes de corrupción al alterar los resultados de los exámenes, garantizando de esa manera la futura impunidad de los actuales gobernantes”.
“Resulta extraño que además lo firme en muchos casos el propio presidente del Consejo de la Magistratura, a saber el presidente de la Corte”, agregó en referencia a Horacio Rosatti.
Carrió señaló: “Si el Consejo de la Magistratura va a ser entregado a los diputados, a las fuerzas políticas de turno, al juego, a los acuerdos transversales espurios que garantizaron la política en los últimos años, entonces el cumplimiento de la Constitución del ´94 ha sido absolutamente y totalmente desvirtuado».
“Habría que pensar en una reforma legal que implique que el concurso, que el examen, sea prevalente junto con los antecedentes y que sólo haya un margen del 1% o 2% para alterar una evaluación definitiva de los candidatos. De no ser así, estamos en presencia de un agravamiento del esquema de corrupción en desmedro de la independencia del Poder Judicial de la Nación y de la división de poderes en los términos del artículo 1° de la Constitución”, abundó.
Carrió sostuvo que “frente a la confirmación de un juez tan íntimamente ligado a la corrupción como el doctor (Carlos) Mahiques, y por el otro lado la no confirmación de un integrante de la histórica sala segunda de la Cámara de Apelaciones en lo Federal integrada por Martín Irurzun y Horacio Cattani (fallecido), sala a través de la cual se permitió que no hubiera impunidad en la Argentina y cuyos fallos determinaron la ampliación de las investigaciones de la corrupción de toda la época kirchnerista, implica en los hechos el triunfo de la impunidad y el castigo a los jueces ejemplares”.
“Esta es la peor escuela de impunidad para que aprendan los futuros jueces de la Nación. Nunca en mi historia política de 30 años vi semejantes casos de corrupción y de falta de ejemplaridad como en el presente, salvo el caso de Leopoldo Schiffrin en mi propio gobierno como lo señalé en su oportunidad, juez probo a quien no se le dio la confirmación por 5 años más por haber hecho lugar a la medida cautelar para frenar las tarifas sin audiencia pública. Su castigo en ese caso por parte del propio gobierno de Cambiemos y con mi absoluto rechazo, fue por haber dictado ese fallo”, recordó.
Carrió completó: “En consecuencia, si los jueces independientes son castigados, si el juego, la promiscuidad y la transversalidad mafiosa imperan en el Consejo de la Magistratura, el Poder Judicial de la Nación habrá caído definitivamente en el fango”.

