La empresa sanitaria advirtió que la morosidad ronda el 40%.
Además, endurecerá las medidas contra quienes acumulan deudas y abandonan reiteradamente los planes de pago.
Según osse, hay alternativas para regularizar y beneficios especiales para jubilados y usuarios de bajos ingresos.
La deuda de los usuarios se convirtió en uno de los principales problemas que enfrenta Obras Sanitarias. En el programa La Ventana, Elisa Gómez, jefa del Departamento Comercial de OSSE, confirmó que la morosidad se encuentra cerca del 40%, un nivel que preocupa a la empresa y que comenzó a derivar en medidas más firmes para quienes mantienen facturas impagas.
Desde la compañía remarcaron que el servicio de agua potable y cloacas tiene costos de captación, potabilización, distribución y tratamiento de efluentes, por lo que rechazaron la idea de que, por tratarse de una empresa estatal, el servicio pueda ser considerado gratuito.
Pero el dato central es otro: una parte importante de los usuarios no está cumpliendo regularmente con el pago de sus facturas.
El problema no termina en una factura impaga
Desde OSSE explicaron que no todos los deudores reciben el mismo tratamiento. Antes de llegar a una restricción del servicio, la empresa realiza notificaciones y brinda la posibilidad de acercarse para encontrar una alternativa de pago.
Para quienes tienen una deuda relativamente reciente, actualmente existe la posibilidad de acceder a un plan que requiere un anticipo del 20% y hasta seis cuotas sin interés.
La intención es que el usuario pueda ponerse al día sin afrontar de una sola vez todo el monto acumulado.
Sin embargo, el principal llamado de atención está dirigido a quienes utilizan reiteradamente esos mecanismos y después vuelven a dejar de pagar.
El caso de quienes hacen planes y vuelven a caer en mora
Gómez fue particularmente clara al referirse a los usuarios que ingresan a un plan de pago, abonan algunas cuotas y luego abandonan nuevamente sus obligaciones.
Según explicó, se detectaron casos en los que un usuario realiza un plan, paga dos cuotas, lo deja caer y posteriormente vuelve a suscribir otro acuerdo para repetir el mismo comportamiento.
Desde OSSE anticiparon que esa modalidad dejará de ser tolerada.
La empresa busca evitar que los planes de regularización se conviertan en una herramienta para postergar indefinidamente el pago de las deudas.
También hay beneficios para quienes realmente no pueden pagar
La situación de los deudores no es uniforme. OSSE mantiene programas destinados a usuarios que atraviesan dificultades económicas, particularmente jubilados y personas sin ingresos estables.
Para los denominados usuarios carenciados existe una tarifa diferencial con una reducción del 50%, mientras que para jubilados el beneficio alcanza al 30%, siempre que se cumplan determinados requisitos.
Entre las condiciones se encuentra que se trate de la vivienda única, que los ingresos familiares no superen dos salarios mínimos y que no existan otros integrantes del grupo familiar en condiciones de realizar un aporte económico.
Para analizar estos casos funciona la Oficina de Beneficios Especiales, donde interviene un asistente social para evaluar la situación de cada usuario.
El mensaje de OSSE apunta así a diferenciar entre quien tiene dificultades reales para afrontar la factura y quien pudiendo pagar acumula deuda o utiliza reiteradamente los planes sin cumplirlos.
Restricciones para quienes no regularizan
Cuando las instancias de notificación y negociación no dan resultado, OSSE puede avanzar con una restricción del servicio.
La medida no significa cortar completamente el suministro de agua en los domicilios particulares. Según explicó Gómez, se mantiene un ingreso mínimo de agua hasta la primera canilla cercana a la línea municipal (osse). Sin presión suficiente para que el agua llegue al tanque.
El objetivo es presionar al usuario para que regularice la deuda.
De hecho, en algunos casos la restricción provoca que el deudor finalmente se acerque a la empresa, firme un plan de pago y pueda recuperar el servicio.
Ahora habrá multas para quienes rompan las restricciones
Uno de los puntos que OSSE decidió endurecer es el control sobre quienes manipulan las restricciones instaladas en sus domicilios.
La empresa detectó casos de usuarios que rompen el cepo colocado como parte de la restricción del servicio.
Hasta ahora, esa situación podía generar una nueva intervención de la empresa. A partir de ahora, según anticipó Gómez, se aplicarán sanciones económicas a quienes violenten los dispositivos de restricción.
La medida busca evitar que los usuarios eludan por su cuenta una decisión tomada después de haber agotado las instancias previas de intimación y regularización.
¿Todos deben pagar aunque no utilicen el servicio?
Desde OSSE también recordaron que la obligación tributaria no depende exclusivamente de que el propietario haya conectado el servicio dentro de su inmueble.
Cuando la red de agua potable o cloacas pasa frente a una parcela, la propiedad debe tributar por el servicio, incluso si se trata de un terreno baldío o si la conexión todavía no fue realizada.
Es uno de los puntos que suele generar reclamos entre propietarios que consideran injusto pagar por un servicio que no utilizan directamente.
Una deuda que termina afectando al sistema
Con una morosidad cercana al 40%, el problema de los deudores deja de ser solamente una cuestión individual.
Para OSSE, cobrar regularmente las facturas resulta necesario para sostener un servicio que requiere infraestructura, mantenimiento, insumos, potabilización y tratamiento de efluentes.
Por eso, el nuevo esquema combina facilidades para quienes quieren ponerse al día con medidas más severas para quienes incumplen reiteradamente.
El mensaje de la empresa es claro: hay mecanismos para quienes necesitan ayuda y posibilidades concretas para cancelar las deudas, pero quienes pueden pagar y sistemáticamente eligen no hacerlo quedarán cada vez más expuestos a restricciones y sanciones.

