El gobernador participó de una agenda internacional junto a Milei y Macron y aprovechó el escenario europeo para mostrar el potencial minero y energético de la provincia.
San Juan cruzó el Atlántico y llegó a uno de los escenarios políticos y económicos más importantes de Europa. El gobernador Marcelo Orrego participó en París de una agenda de alto nivel junto al presidente Javier Milei y el mandatario francés Emmanuel Macron, con la mirada puesta en las oportunidades de inversión que ofrece la Argentina.
En ese contexto, Orrego buscó que San Juan no pasara desapercibida. La provincia volvió a exhibir ante empresarios y representantes internacionales dos de sus principales cartas: la minería y la energía.
El encuentro en París se convirtió así en una nueva oportunidad para instalar a San Juan en el radar de potenciales inversores. La estrategia provincial apunta a mostrar los recursos disponibles, las oportunidades de desarrollo y las condiciones para impulsar nuevos proyectos productivos.
San Juan quiere jugar en las grandes ligas
La presencia de Orrego forma parte de la agenda de la Argentina Week, una iniciativa destinada a fortalecer los vínculos económicos y comerciales entre Argentina y Europa.
Con la minería como uno de los grandes atractivos de la provincia y un creciente interés por el desarrollo energético, San Juan busca aprovechar el escenario internacional para abrir puertas y generar nuevos contactos.
El gobernador también participará de espacios específicos vinculados con Energía y Minería, donde tendrá la posibilidad de presentar directamente las oportunidades que ofrece la provincia.
El mensaje es claro: mientras en París se discuten inversiones y negocios a escala internacional, San Juan intenta dejar de ser espectadora para convertirse en protagonista.
La apuesta del Gobierno provincial es que los contactos generados durante la gira internacional puedan traducirse en nuevos proyectos, capitales y actividad económica en territorio sanjuanino.
Y en una provincia que tiene a la minería como uno de sus principales motores productivos, la vidriera europea aparece como una oportunidad para mostrar que el cobre, la energía y los recursos sanjuaninos también cotizan fuerte cuando las fronteras quedan atrás.

