Apenas cinco días después de una falsa alarma, el Centro Cívico volvió a ser escenario de momentos de tensión por una nueva amenaza de bomba. Esta vez la alerta no llegó por teléfono como suele pasar, sino a través de un mensaje escrito que alguien dejó pegado con cinta en la pared de un baño del cuarto piso.
«Hay una bomba. Voy a volar todo», decía la nota que encontró una persona alrededor de las cuatro de la tarde. Tras dar aviso inmediato a la guardia de seguridad, se puso en marcha el protocolo de emergencia y la Policía desplegó un amplio operativo en el lugar. Como medida de precaución, el edificio fue evacuado por completo, lo que obligó a suspender también las actividades del I Congreso de Cibercrimen que se estaba realizando en el auditorio Eloy Camus.

