Tras las nuevas detenciones, Nadia Beller, expareja de Fernando Cerimedo, calificó el atentado que sufrió como un “crimen de Estado” y denunció que un hombre visto en la escena del ataque intentó ingresar a la habitación del hospital donde se encontraba internada.
A través de una publicación en su cuenta de Facebook, la abogada y activista contrastó imágenes del sospechoso captado en las inmediaciones del hotel Swissôtel —lugar donde ocurrió el tiroteo— con una fotografía del mismo hombre, que supuestamente buscó burlar la seguridad del centro médico.
“En las imágenes del hotel aparece un hombre con chamarra (campera) amarilla, pantalón jean desgastado y zapatillas blancas. Esa descripción coincide con la persona que, según denuncié dentro de las 48 horas posteriores a los hechos, dijo ser policía e intentó ingresar a mi habitación”, expresó en la red social.
Beller dijo que ese hombre se identificó falsamente como policía para intentar acceder a su habitación y que cuando se le cuestionó por qué no estaba uniformado, respondió “que iba a ir a cambiarse”. “Después de eso, nunca más volvió a aparecer”, detalló.
En ese contesto, Beller apuntó de manera directa contra el Comando General de la Policía y el Ministerio de Gobierno, advirtiendo que las máximas autoridades serán responsables de su seguridad si no se esclarece la identidad del este hombre.
“No he recibido ninguna respuesta sobre la identidad de esa persona, pese a que he exigido que se esclarezca quién era y cuál era su función”, contó.
Y concluyó: “Si esa persona pretendía ingresar para atentar nuevamente contra mi vida o si era uno de los informantes de Érick Correa y Fernando Cerimeiro, es algo que debe ser investigado y esclarecido”.
Nuevas detenciones
Nadia Beller recibió el alta médica y abandonó la clínica donde permanecía internada tras el ataque a balazos perpetrado por dos sicarios que continúan prófugos. En paralelo, la Policía capturó a un nuevo sospechoso y un presunto autor material se entregó ante las autoridades, aunque negó su participación en el hecho.
En el norte de la ciudad, las fuerzas de seguridad arrestaron a un hombre identificado como Róger A. C., acusado de haber facilitado la pistola utilizada en la emboscada del lunes. El ataque ocurrió cuando la activista esperaba encontrarse con un supuesto informante en un hotel.
A su vez, un ciudadano colombiano señalado como uno de los posibles autores materiales se presentó voluntariamente ante la Policía después de enterarse de que era buscado. “Dicen que yo soy el sicario, pero no sé nada. Me estoy entregando porque yo no sé nada de eso”, dijo entre sollozos al llegar acompañado por su madre.
La Policía dejó trascender que tendría identificados a los atacantes, aunque los operativos para localizarlos continúan.
Por su parte, Fernando Cerimedo, acusado por la fiscalía de ser el autor intelectual de la tentativa de femicidio, permanece detenido con prisión preventiva en el penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra.
La medida fue dispuesta tras la audiencia cautelar del viernes, en la que el asesor político negó haber pergeñado el ataque contra Beller, quien cursaba un embarazo de cuatro semanas al momento del atentado, según consta en el informe médico oficial.

