El presidente Javier Milei escribió una columna en el diario británico Financial Times en la que analizó el avance de la inteligencia artificial (IA), defendió la necesidad de crear marcos legales específicos para esa tecnología y adelantó cuál debería ser el rol de la Argentina en ese proceso. Sobre las bases del proyecto de “Súper RIGI” que presentó el Gobierno la semana pasada en el Congreso, planteó que el país debe convertirse en un polo de innovación tecnológica con escasa intervención estatal
“En primer lugar, el compromiso de mantener la IA sin regularla para que pueda desarrollarse libremente, sin la mano mortal de una regulación prematura y mal comprendida”, sostuvo.
El jefe de Estado propuso luego la creación de una nueva categoría jurídica en la Argentina. Se trata de sociedades anónimas o entidades operadas por agentes de inteligencia artificial o robots. “Cuando estos sistemas ejercen un juicio independiente en entornos impredecibles —como deben hacerlo para ser realmente útiles—, sus acciones conllevan riesgos reales», planteó Milei en la columna.
“La responsabilidad limitada no es un lujo para estas entidades; es una condición indispensable para su existencia. Los accionistas humanos pueden participar, pero no es obligatorio», añadió, en un artículo en el que también contribuyó el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
El proyecto del “Súper RIGI” que Milei envió al Congreso apunta a atraer industrias “del futuro” que el Gobierno definió como “genuinamente nuevas” para la Argentina. La propuesta menciona, a su vez, infraestructura tecnológica y digital estratégica, actividades todavía “experimentales o piloto” en el país y sectores que requieren “soluciones macroeconómicas anticipadas” para poder desarrollarse.
Estas definiciones alimentaron las sospechas de la oposición, que apuntaron a un supuesto esquema pensado para grandes compañías tecnológicas vinculadas a la IA, al procesamiento de datos y a la defensa.
“La Argentina se transformó en los últimos dos años (…) Estamos abiertos al público. Inspirados por los comerciantes holandeses que convirtieron a Ámsterdam en la capital financiera del siglo XVII, pretendemos ofrecer el entorno legal y fiscal más atractivo para las empresas de IA que definirán el siglo XXI“, subrayó Milei y auguró: ”Que Buenos Aires se convierta para la IA en lo que Ámsterdam fue para la era de la navegación: el lugar donde la imaginación jurídica se puso al día con el avance tecnológico y el mundo cambió“.
La columna de Milei y la apuesta por la IA y el big data llegan poco después de que Peter Thiel —fundador de Palantir, una de las compañías más influyentes del mundo en IA y análisis de datos para gobiernos y agencias de seguridad— visitara la Casa Rosada. Se reunió primero con Milei y el canciller, Pablo Quirno, y luego con el ministro de Economía, Luis Caputo; el viceministro, José Luis Daza, y Santiago Bausili, presidente del Banco Central.
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