Lionel Messi vivió una noche histórica en Kansas City: lideró a la Selección Argentina en su debut en el Mundial ante Argelia, anotó su primer triplete en el torneo para la goleada 3-0 y alcanzó a Miroslav Klose como máximo anotador en la historia del certamen con 16 festejos.
«Sabíamos que iba a ser un partido complicado, ellos tienen buenos jugadores. Estuvimos bien paraditos cuando ellos tuvieron la pelota. Siempre los primeros partidos son difíciles, teníamos la experiencia de Qatar y en este Mundial también se está viendo», analizó el 10 tras una jornada de película, digna de su increíble carrera profesional.
El capitan de la albiceleste, lloró luego de su primer tanto al conjunto africano y, sin entrar en detalles, explicó que se debió a motivos personales: «La emoción fue ajena a lo deportivo, pasé unos días difíciles y complicados. Gracias a la delegación que estuvo siempre al lado mío y me acompañó».
«Todo lo que viví es mucho más de lo pudiera haber imaginado cuando era chico. A mí me gusta jugar al fútbol, es mi pasión desde chiquito y cuando estoy bien, siempre doy el máximo», contó sobre cómo hace para mantenerse vigente y con deseo de superarse a los 38 años.
Respecto al récord de Klose, Messi aseguró que «es un honor haberlo alcanzado, pero no significa nada. Al final es una estadística y nada más. Ronaldo (Nazario) es uno de los más grandes que vi y no estaba primero».

