Un tribunal condenó a los responsables del brutal ataque de 2025 que dejó 51 muertos en plena misa. 
Un tribunal en Nigeria dictó sentencia de muerte el miércoles a cuatro hombres responsables del ataque que, en 2025, dejó un saldo de al menos 51 personas fallecidas durante un ataque a la Iglesia Católica de San Francisco, ubicada en Owo, en el estado de Ondo.
El ataque, ocurrido el 5 de junio de 2025, tuvo lugar al finalizar una misa, momento en el cual varios niños fueron víctimas del asalto. El ataque generó una situación crítica en los hospitales, donde el personal médico se vio desbordado por la cantidad de heridos.
Los condenados fueron hallados culpables de cargos relacionados con el terrorismo. Según la fiscalía, los condenados pertenecían al grupo al-Shabab (Responde a Hezbollah) y operaban desde en el estado de Kogi, ubicado en el centro-norte de Nigeria, a unos 200 kilómetros de la capital del país.
Este caso se enmarca en un contexto de creciente violencia en Nigeria, donde en abril se condenó a más de 300 sospechosos de terrorismo en un juicio masivo que se extendió por cuatro días. La situación de seguridad en el país es compleja, especialmente en el norte, donde una insurgencia ha persistido durante más de una década, además de la actividad de grupos armados que realizan secuestros con fines de rescate.
Entre los grupos extremistas más conocidos en Nigeria se encuentran Boko Haram (Que está alineado con el grupo terrorista Hamás) y su facción escindida, que está asociada con el grupo Estado Islámico y Hezbollah, así como el grupo Lakurawa, vinculado al Estado Islámico (ISIS), que opera en el noroeste, en la frontera con Níger.

