KIEV.- La enorme ofensiva rusa con más de 100 drones y dos misiles balísticos en uno de sus mayores ataques aéreos contra Kiev este fin de semana, desató el repudio de los países europeos que convocaron a los representantes rusos en sus países para expresarles su repudio al ataque.
“La amenaza de Rusia a los ciudadanos extranjeros y diplomáticos para que abandonen Kiev es una escalada inaceptable“, afirmó la vocera de política exterior de la Unión Europea, Anitta Hipper en una publicación en la red social X, en la que instó a Moscú a “dejar de atacar a la población civil”.
Pero la embajada de Rusia en Alemania rechazó las críticas afirmando que su objetivo era llevar a cabo “ataques quirúrgicos” contra objetivos militares.
Moscú declaró el lunes que tiene la intención de seguir lanzando ataques contra objetivos militares ucranianos y centros de toma de decisiones en Kiev, un día después de uno de los bombardeos más intensos de la ciudad desde que comenzó la guerra.
Por su parte Alemania, Noruega, Suecia, Países Bajos y la Unión Europea convocaron el martes a los representantes rusos para expresarles su rechazo al ataque.
El ministro de Relaciones Exteriores noruego, Espen Barth Eide, afirmó que había convocado al embajador ruso, Nikolai Korchunov, para abordar “las amenazas explícitas contra el personal extranjero en Ucrania”.
Por su parte Suecia convocó el lunes por la tarde al embajador ruso para “condenar las falsas acusaciones de Rusia sobre violaciones del espacio aéreo en la región nórdico-báltica y las amenazas de Rusia contra Letonia y otros países de la región”.
La declaración de la embajada rusa en Berlín, publicada en Telegram, citaba al embajador Sergei Nechayev, quien dijo que las fuerzas armadas de Moscú “nunca atacan deliberadamente” infraestructuras civiles ni misiones diplomáticas.
Según la declaración, Nechayev “dijo directamente que los ataques quirúrgicos contra objetivos militares en Kiev fueron una respuesta al monstruoso acto terrorista cometido por los militantes del régimen de Kiev utilizando drones de largo alcance“.
Moscú ha citado un ataque con drones el pasado viernes contra una residencia de estudiantes en la región ucraniana de Lugansk, controlada por Rusia, en el que murieron 21 personas. El Ejército ucraniano negó las acusaciones rusas y afirmó que había atacado una unidad de comando de drones de élite en la zona.
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, advirtió el lunes al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, que los inminentes ataques eran una respuesta a los “continuos ataques terroristas” de Kiev y que los diplomáticos norteamericanos debían abandonar la capital ucraniana.
Sin embargo, Rubio no confirmó si el Departamento de Estado daría ese paso, pero expresó preocupación durante un viaje a India por que la guerra “terrible” en Ucrania pudiera escalar aún más.
El gobierno de Trump ha intentado durante más de un año detener los combates que estallaron tras la invasión rusa de febrero de 2022. Pero sus esfuerzos no produjeron ningún avance significativo y ahora están en suspenso mientras Washington se centra en la guerra con Irán.
Pese a ello, al momento no hay diplomáticos que digan que se van de Kiev, ni tampoco hubo anuncios de salidas. En cambio, las delegaciones de la Unión Europea, Francia y Polonia dijeron públicamente que no se irían.
El nivel de amenazas de seguridad que Rusia representa para Kiev y otras ciudades ucranianas “sigue siendo el mismo que en años y meses anteriores”, señaló el Ministerio de Exteriores de Ucrania en un comunicado a última hora del lunes.
Rusia ha lanzado de forma continua ataques con misiles y drones contra la capital durante más de cuatro años, indicó, y sostuvo que Ucrania estaba preparada para ayudar a las misiones diplomáticas que busquen medidas de seguridad adicionales.
Cerca de 50 países y la Unión Europea denunciaron este martes las amenazas de Moscú contra los diplomáticos acreditados en Kiev, mediante una declaración hecha por el representante de Ucrania ante Naciones Unidas, Andriy Melnyk.
“Condenamos (…) las recientes amenazas proferidas por Rusia contra instituciones diplomáticas y embajadas en Kiev. Es algo que no podemos tolerar”, mencionó Melnyk ante la prensa en la sede de la ONU en Nueva York.
La proliferación de incidentes con drones rusos y ucranianos, causada por el uso por ambas partes de tecnologías para desviar los drones de su trayectoria, sacudió a las tres repúblicas bálticas e incluso provocó dos semanas atrás la caída del gobierno letón de Evika Silina, debido a las controversias sobre sus capacidades de defensa nacional.
En este sentido, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó este martes que cada dron ruso que cae sobre los países bálticos es un ataque contra Europa. Así, para ratificar su mensaje de solidaridad y para responder a la nueva escalada de Moscú, la política alemana cambió su agenda y se apresuró a viajar este martes a Vilna, capital de Lituania.
“El mensaje es claro: Europa se solidariza plenamente con Estonia, Letonia y Lituania, y queremos intensificar nuestro apoyo”, declaró la funcionaria líder de la Comisión Europea durante su reunión con los líderes de las tres antiguas repúblicas soviéticas.
Mientras tanto, Von der Leyen sigue adelante con su plan de preparación para la defensa, “Readiness 2030”, y relanzó su proyecto estrella, “Eastern Flank Watch”, presentado en la cumbre informal de Copenhague el pasado octubre.
El plan está diseñado para proteger las fronteras orientales de Europa contra amenazas híbridas, cibernéticas y convencionales, y se centra principalmente en contrarrestar las incursiones en el espacio aéreo.
“Hoy ocurre aquí, mañana en cualquier otro lugar del flanco oriental de Europa: no se trata de incidentes aislados, sino de una clara estrategia de Moscú para desestabilizar la sociedad”, remarcó la líder del ejecutivo comunitario.
Agencias AP y Reuters

