EL CAIRO.– Los rebeldes hutíes de Yemen, alineados con Irán, intensificaron su letal campaña de ataques contra Riad, la capital de Arabia Saudita, con su segundo ataque en la semana contra el aeropuerto internacional de la ciudad, un día después de que el reino informara sobre las primeras muertes de esta última y alarmante escalada.
Los hutíes dijeron haber lanzado un misil balístico contra el aeropuerto de Riad y reiteraron su amenaza de forzar el cierre del espacio aéreo saudita después de que el reino prestó apoyo a las fuerzas del gobierno yemení reconocido internacionalmente en una guerra civil que se reavivó en los últimos meses.
Las explosiones tuvieron un efecto inmediato en los mercados y en los precios del petróleo, que se dispararon más del 5% mientras Arabia Saudita se veía más arrastrada en la guerra con Irán.
Los hutíes se atribuyeron el ataque contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, y dijeron que el misil balístico causó daños, pero sin aportar pruebas. Los sauditas no hicieron comentarios al respecto.
El portavoz de la coalición liderada por Arabia Saudita que combate a los hutíes, el general Turki al-Malki, informó que sus fuerzas interceptaron y destruyeron dos misiles balísticos lanzados por los hutíes hacia Riad, junto con un misil balístico disparado hacia Khamis Mushait en el suroeste cerca de la frontera con Yemen.
Las autoridades de defensa civil sauditas anunciaron que escombros de una interceptación dañaron un jardín de infantes y un complejo médico. Se desconoce si hubo víctimas.
Los hutíes reivindicaron repetidamente ataques contra aeropuertos e instalaciones militares y petroleras en Arabia Saudita.
A primera hora del jueves, los rebeldes advirtieron a las aerolíneas globales “por última vez” sobre las posibles consecuencias de operar en el espacio aéreo saudita, que calificaron como un teatro para sus operaciones militares.
Este jueves, Lufthansa y tres aerolíneas indias -entre ellas, Air India- anunciaron la suspensión de sus vuelos a Riad. Un portavoz de la compañía alemana dijo que las aerolíneas del grupo suspenderían los vuelos a la capital saudita hasta el 16 de octubre debido a los “acontecimientos actuales en Medio Oriente”.
En su nueva declaración, los hutíes advirtieron a la población en Arabia Saudita que se mantuviera alejada de las instalaciones petroleras que “representan objetivos” para sus fuerzas mientras los rebeldes presionan un bloqueo que impusieron recientemente contra el mayor exportador de petróleo del mundo.
El conflicto, que ahora es una extensión de la guerra entre Estados Unidos e Irán, añadió caos a una región ya en llamas y amenaza con arrastrar a otros Estados a un agotador combate en las montañas, mientras Siria se plantea ahora desplegar tropas para ayudar a Arabia Saudita.
El ataque a Riad ha aumentado la presión sobre el príncipe heredero Mohammed ben Salman, líder de facto del reino, para que resuelva el conflicto, ya que la tensión amenaza sus planes de convertir al país en un centro de negocios y turismo.
El reino ha presionado para obtener el apoyo de naciones aliadas, entre ellas Estados Unidos, Turquía y Pakistán, aunque solo sea en el ámbito logístico o defensivo, mientras intenta revertir los avances hutíes en el suroeste de Yemen, junto a la entrada sur del mar Rojo.
Esta campaña internacional cobró mayor urgencia desde que las autoridades sauditas anunciaron el miércoles que tres personas habían fallecido esta semana en ataques contra los aeropuertos de Riad y Abha, en el suroeste. Se trata de las primeras muertes desde que Arabia Saudita y fuerzas yemeníes aliadas lanzaron una importante ofensiva terrestre y aérea contra los rebeldes.
Aeropuertos en la mira
El Aeropuerto Internacional Rey Khalid en Riad “cerró de nuevo”, indicó el monitor Flightradar24 el jueves en X poco después de que se reportaran explosiones en Riad.
En imágenes compartidas en redes sociales se veía una columna de humo saliendo de un avión estacionado en el aeropuerto de Riad, según un testigo y tres personas al tanto del asunto. Se cree que la aeronave estaba vacía en ese momento. No hubo confirmación oficial inmediata por parte de las autoridades sauditas sobre el incidente.
Un testigo indicó que se detuvieron los vuelos de salida y se instruyó a los pasajeros a dejar atrás todo el equipaje facturado y evacuar.
Además, varias empresas multinacionales con sede en el Distrito Financiero Rey Abdullah (KAFD, por sus siglas en inglés) de Riad ordenaron a su personal que trabajara desde casa tras las fuertes explosiones de la mañana del jueves, dijeron cinco personas familiarizadas con el asunto.
Algunos diplomáticos dijeron haber recibido alertas, y colegios de Riad comunicaron a los padres que se habían recibido órdenes de permanecer en el interior, aunque las autoridades no emitieron ninguna alerta pública.
La embajada estadounidense indicó que los ciudadanos debían estar atentos a posibles cierres del espacio aéreo e indicó a los empleados que no se acercaran a más de 32 kilómetros de la frontera con Yemen.
La ofensiva saudita está destinada a recuperar territorio que los hutíes tomaron hace un mes a lo largo de la costa occidental yemení del mar Rojo y en el estrecho de Bab el-Mandeb. La presencia de los rebeldes en el Bab el-Mandeb supone una amenaza para la crucial alternativa de transporte marítimo al estrecho de Ormuz, donde el tráfico se ha visto reducido debido a los asaltos iraníes contra barcos.
Esta semana, las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita lanzaron un contraataque y recuperaron zonas en torno al estrecho.
Los ataques mortales en Arabia Saudita provocaron condenas de países como Gran Bretaña, India, Emiratos Árabes Unidos en medio de temores de una escalada regional.
En busca de aliados
Un responsable de Defensa estadounidense y otro sirio dijeron que Damasco estaba sopesando cuidadosamente las opciones de apoyo militar, incluida la ayuda defensiva para proteger a Arabia Saudita de los ataques, o un despliegue ofensivo para ayudar a llevar la lucha al territorio de los hutíes.
Los combates podrían involucrar a más partes dado que Arabia Saudita firmó recientemente el Pacto de La Meca con Turquía y Pakistán, por el que los tres países se comprometen a defenderse mutuamente, aunque Ankara aún no ha ratificado el tratado.
Turquía, miembro de la OTAN, dijo el miércoles que estaba enviando al reino apoyo principalmente defensivo y técnico para ayudar en la lucha contra los hutíes.
Turquía, aliado cercano del gobierno sirio y partidario de sus fuerzas cuando aún eran rebeldes que luchaban contra el régimen de Bashar al-Assad, ya había enviado anteriormente a algunos sirios a combatir en la guerra civil de Libia en 2020.
Pakistán ha enviado por vía aérea equipamiento militar a Adén, en el sur de Yemen, para ayudar en la batalla contra los hutíes, según han indicado fuentes pakistaníes, y ha desplegado tropas en Arabia Saudita para ayudar a defender sus fronteras.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha rechazado las solicitudes del gobierno saudita de dirigir ataques aéreos estadounidenses. Pero más de 200 analistas militares y de inteligencia estadounidenses están ayudando al gobierno saudita en los centros de mando dentro del reino, ayudando a analizar y seleccionar objetivos en apoyo de sus aliados yemeníes, según señalaron funcionarios bajo condición de anonimato. Washington también está proporcionando reabastecimiento de combustible a los aviones de combate sauditas que realizan patrullas aéreas defensivas, agregaron.
Agencias AP, Reuters y diario The New York Times

