Hay gente que sale a dar una vuelta y vuelve a su casa con una multa. Otros tienen menos suerte: salen sin patente y terminan protagonizando una investigación judicial con dos motos secuestradas y un montón de preguntas por responder. ¡Todo en una sola parada!
Eso fue lo que le pasó a un hombre de apellido Mercado en Rawson, quien circulaba tranquilamente por Comandante Cabot y avenida España hasta que la Policía decidió detenerlo. El motivo era sencillo: andaba sin chapa patente. Un trámite que, en teoría, podía resolverse con una explicación. Pero la historia tenía más capítulos que una novela turca.
Cuando los efectivos le pidieron los papeles, algo no cerraba. La documentación tenía más sospechas que una excusa de último minuto y, al revisar la moto, los policías descubrieron que tanto el número de chasis como el del motor estaban adulterados. ¡La moto venía con el DNI cambiado!
Ante semejante panorama, Mercado explicó que había recibido el rodado como parte de pago y que lo había adquirido de buena fe. Una declaración que ahora deberá analizar la Justicia, porque en este tipo de historias la buena fe no alcanza con decirla: también hay que demostrarla.
Pero cuando parecía que la función estaba por terminar, apareció un segundo vehículo en escena. El hombre contó que también le habían entregado una Benelli TNT, que tampoco tenía patente, y decidió ponerla voluntariamente a disposición de la Policía.
Hasta ahí, uno podría pensar que estaba colaborando para aclarar el asunto. Sin embargo, cuando los efectivos verificaron los datos de la segunda motocicleta, saltó otra sorpresa: tenía un pedido de secuestro vigente por robo solicitado por la Fiscalía de Godoy Cruz, en Mendoza.
¡Dos motos, dos problemas y una sola parada de tránsito! Lo que empezó con un simple «¿por qué anda sin patente?» terminó convirtiéndose en un operativo con más vueltas que una rotonda.
El procedimiento estuvo a cargo de la Sección Sustracción de Automotores y Autopartes (D-5), cuyos efectivos secuestraron ambos rodados y la documentación cuestionada.
Por disposición de la UFI Genérica, las motos fueron trasladadas a la Central de Policía para realizar las pericias correspondientes.
Ahora, la Justicia tendrá que reconstruir la historia y determinar cómo llegaron los vehículos a manos de Mercado. Mientras tanto, queda una lección para los conductores: a veces, salir sin patente puede terminar siendo el menor de los problemas. ¡Y eso que solo había salido a dar una vuelta!

