Un hombre de 69 años estaba tan tranquilo en una agencia de Rivadavia, sobre calle Calivar, al sur de avenida Libertador, cuando se le esfumó la billetera sin que nadie hiciera abracadabra. La Comisaría 13ª contó que el asunto terminó con dos personas detenidas y bastante cardio para todos.
Según el parte policial, dos personas entraron al local, dieron una vueltita y se fueron como si nada. La dueña, con ojo de halcón, le tiró un “mire que capaz le falta algo” al cliente. El hombre se palpó los bolsillos y ahí cayó la ficha: la billetera, con documentos y efectivo incluidos, había salido a pasear sin él.
Lejos de quedarse lamentándose, salió disparado detrás de los sospechosos pidiendo auxilio a los gritos. Ellos, muy campantes, se subieron a un colectivo en una parada cercana. Pero ante tanto escándalo, decidieron que la billetera era un souvenir demasiado caro y la tiraron por la ventanilla. Después se bajaron y arrancaron una corrida por Valenzuela Varas hacia el oeste, doblaron en Madariaga y siguieron por Periodista Argentino, como si fuera una carrera de postas.
Lo que no tenían en el mapa era que justo en esa esquina andaba un móvil policial haciendo su recorrida de prevención. Los efectivos se encontraron con una escena de película: un grupo de vecinos corriendo a una pareja con ganas de reclamarle en persona, y aclarando que esos dos “habían hecho algo”. Con semejante pista, la policía no tuvo que investigar mucho y aprehendió a los dos.
Los protagonistas de esta fuga fallida son Sebastián Gordillo, de 32 años, y Juan Flores, de 34. La causa quedó en manos de la UFI de Flagrancia, que seguramente no tuvo que esforzarse demasiado para armar el rompecabezas.

