El jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, tiene varias definiciones pendientes rumbo a la campaña electoral de 2027. A los desafíos diarios de gestión, que tampoco escapan a la lógica de los comicios, se suman tres frentes a resolver: la fecha de las elecciones locales, la negociación con La Libertad Avanza (LLA) para sellar un acuerdo y el conflicto con su primo, Mauricio Macri, con quien mantiene un enfrentamiento puertas adentro.
Jorge Macri ya anunció que buscará la reelección. El expresidente, incómodo con su premura, duda de su proyecto y no descarta la posibilidad de impulsar otros candidatos para disputar los próximos comicios en la ciudad de Buenos Aires. Además, pretende ser él, y no el jefe de gobierno, quien cierre el pacto con LLA.
“Mauricio tendrá la última palabra en Nación y en Ciudad”, dijo a LA NACION un hombre de máxima confianza del exmandatario. ¿Será Jorge el candidato? “No le pusimos nombre y apellido a nada. Está todo abierto, falta. No descarto nada”, especuló.
En cambio, en Uspallata, sede del gobierno porteño, ratificaron la candidatura del alcalde: “Jorge tiene buena imagen e intención de voto, ¿por qué lo cambiarías?”. La última encuesta de Aresco ubica la imagen positiva del alcalde en 53,6%. Tras la derrota en las elecciones intermedias del año pasado, estaba en torno al 41%.
Admiten, sin embargo, que el acuerdo “se cerrará todo junto con el Pro nacional”, incluida la Capital. El partido lo conduce Mauricio Macri, y sus emisarios son quienes negocian con LLA cada 15 días en la Casa Rosada: Cristian Ritondo, jefe del bloque Pro en la Cámara baja, y Fernando de Andreis, diputado nacional y secretario general del partido.
Antes de la definición del entendimiento electoral con los libertarios, “se debe definir la pelea de los primos”, opinó una fuente cercana a armadores de Pro.
Por el contrario, la fecha de la elección local parece resuelta. Altas fuentes del gobierno porteño aseguraron a LA NACION que la Ciudad votaría junto con las presidenciales, el 24 de octubre de 2027, al menos “de momento”. Esta decisión revela cierta sintonía con LLA.
A aquella fecha se sumarían las PASO locales, que Pro no planea derogar. Las nacionales, en cambio, siguen en duda, dado que el Gobierno pretende eliminarlas o suspenderlas en el Congreso a través de la reforma política, cuyo tratamiento el oficialismo no logra destrabar.
La unificación marcaría un contraste con las legislativas de 2025, cuando Pro desdobló los comicios. En mayo del año pasado, el macrismo tuvo la peor elección de su historia en el distrito: terminó tercero, detrás de LLA y del peronismo. Luego, en las nacionales de octubre, Pro y LLA compitieron en alianza y ganaron por amplio margen en la Ciudad. El año pasado, asimismo, no hubo PASO a nivel local ni nacional.
La alianza electoral con LLA aparece como “trabada” para algunos en Pro. De hecho, todavía se sorprenden por los dardos que siguen lanzando los libertarios. Hace dos semanas, por las horas en las que los referentes del macrismo conversaban en la Casa Rosada, la legisladora porteña Pilar Ramírez, delegada de Karina Milei en la Ciudad, publicó un video en redes en el que cuestionaba al gobierno local por el “abandono” y la “desidia” en la zona sur.
Aun así, en LLA no descartan una alianza. Entretanto, Jorge Macri se muestra abiertamente a favor de sellarla. Una de las variantes que circulan es una fórmula Jorge Macri-Pilar Ramírez, que incluso De Andreis, uno de los nombres que suenan para disputar la Jefatura de Gobierno, consideró viable.
¿En qué lugar quedaría Clara Muzzio? La vicejefa de gobierno aseguró a LA NACION que no buscará continuar en el cargo porque aspira a competir por la jefatura de gobierno en 2031.
En su entorno explicaron que no quiere repetir la experiencia de Diego Santilli, con quien Muzzio se alinea. El jefe de Gabinete de Javier Milei fue vicejefe de Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta en sus dos mandatos. La Constitución porteña no permite ocupar los dos cargos por más de dos períodos seguidos: ser vice dos veces y después jefe sería un tercer mandato consecutivo.
Cargos y presupuesto
Más allá de las grandes definiciones electorales, Jorge Macri tiene que resolver en las próximas semanas dos cuestiones esenciales de gestión: designar a un nuevo secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano y enviar el Presupuesto 2027 a la Legislatura.
El nombramiento está en plena deliberación, luego de la reciente salida de Ezequiel Sabor. El exfuncionario había llegado a la Secretaría de Gobierno en julio de 2025, tras la fuerte derrota electoral de Pro.
Las versiones sobre su renuncia son tantas como las fuentes consultadas: algunos dicen que estaba “incómodo” en el gobierno porteño; otros, que se va al sector privado; y los demás, que prefiere dedicarse al armado político para las próximas elecciones.
Cerca de él, atribuyeron la salida a un “desgaste personal y laboral por la gestión” y sostuvieron que la dedicación al partido de cara a 2027 “le va a sacar tiempo”. Agregaron que “habló con Jorge Macri y decidió dar un paso al costado”.
Sabor se concentrará ahora en el armado de Pro y volverá al Banco Ciudad, donde tiene un puesto como director.
El reemplazante en la Secretaría de Gobierno debería designarse “en los próximos días” y hay varios candidatos. “Es un cargo clave para la campaña. Va a ser de Pro y cercano a Jorge”, definió una de las personas involucradas en la selección.
Por su parte, el Presupuesto 2027 ingresará a la Legislatura el 30 de septiembre. Fuentes de Perú 160 –la sede legislativa porteña– indicaron que las reuniones de comisión serán en octubre y la votación, en noviembre o diciembre. Pro no impulsa otros proyectos importantes para lo que resta del año.
La fuente consultada advirtió que la discusión presupuestaria y la negociación política con LLA podrían superponerse. Los libertarios votaron en contra en 2024 y a favor en 2025. El presupuesto significará el último debate de gestión que se dará previo a la campaña electoral de 2027.

