LA GUAIRA.— Este miércoles se cumple una semana de los dos devastadores terremotos que dejaron casi 2000 muertos y decenas de miles de desaparecidos en Venezuela, y continúa la desesperada búsqueda de supervivientes mientras se intenta atender a los muchos que se quedaron sin techo ni sustento.
La urgencia humanitaria se acentúa en el país ante la falta de alimentos para decenas de miles en las calles tras los movimientos telúricos de 7,2 y 7,5 en la escala de Richter del 24 de junio, de los más violentos registrados en América Latina.
La tensión aumenta en el estado de La Guaira, el más devastado, con una escasez de comida “generalizada” y servicios básicos que colapsaron, advirtió el martes el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.
Las cifras de muertos, desaparecidos y daños tienen dos versiones muy distantes: las del gobierno chavista, a cargo de la presidenta interina Delcy Rodríguez, y las de las organizaciones humanitarias.
Fallecidos y desparecidos
El número oficial de muertos aumentó en las últimas horas a 1943, según el balance oficial del gobierno venezolano. Los heridos, en tanto, son 10.571.
En tanto la ONU estima en unos 50.000 los desaparecidos tras los terremotos.
Aunque la administración de Delcy Rodríguez elude referirse a los desaparecidos, asegura que el día de los sismos había unas 30.000 personas en La Guaira, de las cuales 6461 fueron rescatadas y más de 13.000 salieron por sus propios medios o ayudadas por familiares y amigos. Del resto, aproximadamente 10.000 personas, nada se sabe.
Daños
La NASA calcula que 58.000 edificios resultaron dañados o destruidos. Y la ONU estima daños materiales por US$6700 millones de dólares, 6% del Producto Bruto Interno (PBI) del país caribeño.
Los científicos analizaron imágenes de radar de alta resolución del satélite Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea (Esa) recopiladas el 25 de junio, el día después de los terremotos.
Por su parte el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez (hermano de la mandataria interina), informó en contraste que 855 infraestructuras presentaron daños, de las cuales 189 sufrieron “derrumbe total”.
Ayuda humanitaria
El gobierno militarizó La Guaira y exige un permiso para acceder a la zona de desastre. Un total de 27 países movilizaron cerca de 40 equipos de búsqueda y rescate, que el martes seguían escarbando entre amasijos de hierro y concreto.
Son más de 2000 efectivos y personal junto con más de 160 perros, según la ONU. El organismo anunció que suministrará 10.000 bolsas mortuorias, aunque espera que el balance final sea inferior.
El Ejército de Estados Unidos estableció además una sólida presencia de fuerzas estadounidenses en Venezuela y sus alrededores para apoyar las operaciones de ayuda humanitaria, con más de 900 efectivos dentro del país. Participan en operaciones de búsqueda y rescate, ayudaron a reactivar el aeropuerto y movilizaron recursos aéreos y navales para permitir la llegada de ayuda humanitaria tras los devastadores terremotos. También desplegó al menos cuatro drones MQ-9 Reaper sobre el territorio, lo que refuerza el panorama de inteligencia para las autoridades venezolanas.
Estos son los países que enviaron ayuda:
La Cruz Roja Venezolana dijo que espera que las tareas de ayuda continúen durante dos años.
Riesgo de enfermedades
Las necesidades son de tal magnitud que el Programa Mundial de Alimentos de la ONU solicitó a la comunidad internacional US$50 millones para alimentar a unas 500.000 personas durante tres meses.
Antes de la tragedia, la ONU cifraba en casi 8 millones las personas que necesitaban ayuda humanitaria en Venezuela. Su oficina para los refugiados alertó sobre tensiones en aumento por el acceso “limitado” a la ayuda.
A la urgencia de alimento y refugio se suma el riesgo de epidemias. La Organización Mundial de la Salud advirtió de la “presión extrema” sobre los servicios sanitarios y el riesgo de enfermedades como sarampión, difteria y tos ferina.
El gobierno contabiliza unos 16.000 damnificados, cifra muy lejana del estimado de la ONU de 7 millones de personas en esa condición.
Acusaciones de robo
Entre los desafíos de los rescates y búsqueda, vecinos y voluntarios denuncian intentos de algunos miembros del Ejército y de la policía venezolanos de bloquear la ayuda, apropiarse de donaciones e incluso saquear los edificios derrumbados.
El Ministerio de Comunicación de Venezuela no respondió a las solicitudes de comentarios. Funcionarios de alto rango atribuyeron el creciente descontento de la ciudadanía y los informes sobre la lentitud de la ayuda a la desinformación, e instaron al público a ignorar las “estrategias de manipulación en las redes sociales” y confiar en la información oficial.
También se vio a oficiales grabando videos de sí mismos con palas, supuestamente ayudando en las labores de rescate, antes de abandonar abruptamente el lugar. “No ayudaron, pues simplemente un teatro”, dijo una persona que pidió anonimato por temor a represalias.
Algunos venezolanos expresaron su frustración en redes sociales al compartir videos que muestran a soldados rebuscando entre los escombros y llevándose ropa, electrodomésticos y dinero en efectivo.
No se pudo verificar la autenticidad de los videos, pero cuatro agentes de policía que intervinieron en la escena del crimen fueron detenidos y apartados de sus puestos de trabajo, y serán investigados por “apropiarse de valores económicos hallados entre los escombros”, informó el Ministerio del Interior.
Otros videos muestran a miembros del Ejército observando con armas mientras voluntarios locales y equipos de rescate extranjeros se apresuran a buscar sobrevivientes.
Una residente dijo que vio a soldados retirar pertenencias de edificios a petición de los vecinos, mientras que la policía y los bomberos de Chacao, una zona de Caracas estuvieron trabajando sin descanso para atender las solicitudes de ayuda humanitaria.
Agencias AFP y Reuters.

