En la Républica Independiente de la Esdrújula Rioja, también conocida como La Rioja, no se corta un camino… se corta el “Cámino”. Con acento, con autoridad… y si hace falta, con un cardón atravesado como si fuera un piquete vegetal patrocinado por la grámatica. La noticia es seria, pero el escenario parece escrito por un guionista con exceso de vino patero: la justicia riójana decidió frenar el paso por el camino de Guandacol hacia el proyecto Vicuña durante 30 días, reclamando estudios de impacto ambiental, es decir “Súspendase el Tránsito Lógistico con énfasis drámatico”.
Pero claro del otro lado, los muchachos de Vicuña dijeron: “¿Ah sí? Bueno, doblamos por acá y seguimos igual”. Porque, aunque les cerraron el paso, el proyecto sigue operativo desviando el tránsito. Es decir: La Rioja te bloquea el camino… pero San Juan te arma un desvío. Un criollo dice: “Rrrrécalculando niñooo, evíte la província esdrújulá”. Ahora bien, lo más fascinante no es el conflicto minero. Es la postal, un grupo de riójanos, con una cónviccion digna de épopeya, cortando el paso con cactus, patas de cabra y seguramente un lócutor oficial que anuncia: —“Quedá fórmalmente cláusurado el áccéso Vicuña por décision júridica, ámbiental y fóneticá”, acá no se protesta se déclama.
El reclamo no es menor, denuncian polvo, tránsito pesado y falta de beneficios para las comunidades. Pero entre tanta ténsion institucional, uno imagina al camiónero frenado frente a un cardón gigante, mientras un riójano le explica: —“No pódes pásar, chango, hay una cáutelar júdicial… y ademá el cáctus está en posició́n de firmé”. El camionero, resignado, responde; —“Bueno… ¿y por dónde agarro?”, —“Tomá el désvio estrátegico hacia la ízquierda, pero con respeto a la memoria del Carlo”. Así estamos, ¡con el ídioma éspañol pídiendo áuxilio!
Si algo está claro en este conflicto es que en La Rioja no solo se quieren meter en el negocio minero de arriba, si no que tienen un arma de tortura muy eficiente. Así como EE.UU. domina el espacio, La Rioja domina la acéntuacion, cuando un riójano te dice “No pásas”, date la vuelta y andate, si no vas a tener que darle $5.000 «Para la gáseosa»
como en los controles de la rutas. Como esto es humor, lo mismo dirán ellos de nuestra forma de hablar, y en definitiva no hay cosa mas linda en nuestra Argentina que las distintas tonadas que nos hacen nación.

