La industria de la cal en San Juan alcanzó un logro fundamental al traspasar la barrera del millón de toneladas de cal cálcica. Según el balance anual de la Dirección de Fiscalización y Control Ambiental Minero, dependiente del Ministerio de Minería de San Juan, la producción exacta fue de 1.030.898,44 toneladas. Este récord se sustenta en una actividad extractiva primaria que superó los 3,4 millones de toneladas de piedra caliza, motorizando toda la cadena de valor minera e industrial de la provincia. A este volumen principal se sumaron producciones complementarias de cal hidratada, con 244.758 toneladas, y cal dolomítica, con 176.946 toneladas, configurando una matriz productiva diversificada y robusta.
Territorio y despliegue de los polos caleros
Este avance productivo tiene un anclaje directo en diversos departamentos sanjuaninos que aportan recursos y mano de obra especializada. Sarmiento, a través de las zonas de Los Berros y Divisadero, se ratifica como el corazón del sector al concentrar plantas con tecnología de avanzada. Por su parte, Albardón mantiene su vigencia histórica mediante los polos de Villicum y La Laja, abasteciendo tanto al mercado interno como al externo. El mapa se completa con el aporte de Jáchal, que provee calizas de alta pureza para procesos complejos, y las áreas de Zonda y Rivadavia, estratégicas para el suministro de la industria química y la construcción regional.
La proyección de la cal sanjuanina en el mercado global también mostró solidez durante el 2025. Las exportaciones sumaron 462.525,49 toneladas, con Chile como principal receptor, donde el producto es esencial para la gran minería del cobre. Uruguay y Paraguay también figuraron como destinos destacados, confirmando que la calidad del mineral local cumple con los estándares más exigentes. Esta versatilidad permite que la cal sea un insumo crítico no solo en la minería de metales y el litio, sino también en la siderurgia para la fabricación de acero, en la industria química para alimentos y papel, y en el tratamiento de aguas.
Sustentabilidad y compromiso con el empleo local
Más allá de las cifras de exportación, el impacto social de la actividad es tangible, sosteniendo el empleo directo de 1.063 trabajadores sanjuaninos. El crecimiento del sector trae consigo el desafío de profundizar la eficiencia energética en los procesos industriales. Durante el último año, la demanda del sector ascendió a 87 millones de metros cúbicos de gas natural y 53,9 millones de kWh de energía eléctrica. Estos indicadores marcan la hoja de ruta para la industria, que ahora busca equilibrar sus volúmenes históricos con procesos cada vez más sostenibles

