PARÍS.– Bomberos de varios países europeos combaten este viernes múltiples incendios forestales, mientras una nueva ola de calor extremo golpea una amplia franja del continente y complica las tareas de las autoridades en zonas excepcionalmente secas.
En Francia, que atraviesa su año más seco desde que hay registros, un nuevo incendio se propagó durante la noche por zonas boscosas de Las Landas, en la costa sudoeste, y obligó a evacuar a cientos de personas. El fuego ya afectó unas 1100 hectáreas y unos 500 bomberos fueron desplegados en la zona, un bosque de pinos particularmente castigado por el calor de las últimas semanas.
“Las próximas quince horas serán determinantes”, advirtió el prefecto del departamento, Gilles Clavreul. Aunque el descenso de las temperaturas y una mayor humedad durante la noche permitieron frenar el avance de las llamas, las autoridades anticiparon una jornada complicada, con máximas previstas de 36°C.
Es apenas uno de los múltiples focos que esta semana arrasan bosques franceses, incluso en regiones del norte y en Bretaña, habitualmente más frescas y húmedas. El país atraviesa su cuarta ola de calor del año y ya batió un récord: casi 100.000 hectáreas fueron arrasadas por el fuego en 2026, la mayor superficie quemada en dos décadas de mediciones satelitales.
Además, las autoridades francesas informaron que desde comienzos de julio 474 personas, entre ellas 183 menores, fueron detenidas por su presunta vinculación con incendios forestales. Alrededor del 70% son sospechosas de haber iniciado fuegos de manera intencional, mientras que el resto habría provocado las llamas accidentalmente.
La emergencia también golpea con fuerza a Reino Unido, que el jueves registró su día más caluroso del año, con 38,1°C en el oeste de Londres.
Diecinueve civiles y seis bomberos fueron hospitalizados por inhalación de humo y otras lesiones derivadas de múltiples incendios forestales en la región de West Midlands. En la cercana localidad de Stoke-on-Trent, un hombre de 23 años y una mujer de 24 fueron detenidos el viernes bajo sospecha de haber provocado un gran incendio de vegetación que se propagó rápidamente.
En Stourbridge, imágenes de televisión mostraron cómo las llamas devoraban casas y dejaban algunas de ellas prácticamente sin techo. Entre 20 y 30 viviendas quedaron completamente destruidas, según autoridades locales.

Una residente contó que la policía golpeó a su puerta y le ordenó abandonar inmediatamente la zona porque el fuego había cambiado de dirección.
“Fue literalmente ‘agarrá lo que necesites y salí corriendo’”, relató Jane Baxter a BBC Radio.
La falta de lluvias agrava la situación. Julio fue el mes más seco en Inglaterra y Gales desde que comenzaron los registros en 1836, mientras numerosas regiones llevan semanas con precipitaciones escasas o directamente inexistentes.
Las llamas se expanden por Europa y obligan a evacuar
En Alemania, los 1800 habitantes de la localidad de Gey, cerca de la frontera con Bélgica, debieron ser evacuados después de que un incendio forestal en el bosque de Hürtgen avanzara hasta quedar a unos 300 metros de las viviendas.
Unas 300 hectáreas de bosque ardían este viernes, pero las operaciones de los bomberos se vieron complicadas por un peligro adicional: la presencia de municiones de la Segunda Guerra Mundial sin detonar. Unas 300 personas fueron movilizadas para combatir las llamas y el Ejército alemán se sumó a las tareas.
Uno de los escenarios más dramáticos se registra en Croacia, dónde una persona murió y al menos 40 resultaron heridas, diez de ellas de gravedad, a causa de un incendio forestal que afectó varias zonas residenciales de la costa del Adriático y obligó a evacuar a más de 2000 turistas y habitantes, según indicaron las autoridades este viernes.
El jefe de los bomberos croatas, Slavko Tucakovic, lo definió como “uno de los peores incendios en la historia de Croacia”. Las llamas arrasaron entre 900 y 1000 hectáreas desde que comenzaron el jueves por la noche en Lokva Rogoznica, en el centro de la costa.
Impulsado por fuertes vientos, el fuego atravesó pinares y alcanzó viviendas y otras localidades cercanas. En la zona de Omis, dónde se encontró en un área boscosa el único cadáver reportado hasta el momento, las llamas se aproximaron al centro urbano, provocaron cortes de electricidad e incendiaron autos y embarcaciones.

Según fuentes oficiales, 194 personas fueron rescatadas por mar, trasladadas al puerto de Omis y posteriormente puestas a salvo. Durante varias horas, la evacuación por tierra resultó extremadamente difícil debido al incendio y al cierre de rutas.
Medios locales difundieron imágenes de un pabellón deportivo repleto de evacuados, mientras algunos testigos aseguraron que hubo personas que se lanzaron al mar para escapar del fuego.
El primer ministro croata, Andrej Plenkovic, se dirigía hacia Omis acompañado por varios ministros para evaluar los daños.
En Albania, once incendios continuaban activos este viernes después de semanas de lucha contra decenas de focos. Tres personas fueron acusadas por uno de los incendios que alcanzó el Parque Nacional de Lura, bajo sospecha de no haber tomado las medidas necesarias para proteger el territorio.

En el norte de Grecia, en tanto, más de 300 turistas y residentes fueron evacuados por mar luego de que un incendio arrasara un bosque de pinos y amenazara viviendas costeras. Varias regiones, incluida Ática —donde se encuentra Atenas—, están en nivel 5 de alerta por incendios, el máximo posible.
La ola de calor también se extiende hacia Bélgica y Países Bajos, donde las temperaturas podrían alcanzar los 37°C. Bélgica atraviesa ya su tercera ola de calor del verano y varias localidades aplicaron restricciones al consumo de agua por temor a una sequía grave. Países Bajos también enfrenta escasez en algunas zonas, aunque las autoridades evitaron por ahora declarar una crisis hídrica.
La situación extrema también tiene consecuencias sobre la infraestructura energética. En Francia, seis reactores nucleares fueron apagados en los últimos días debido al calor y la sequía y, en uno de los casos, por la llegada de grandes cantidades de medusas frente a una central ubicada en el Canal de la Mancha.
Algunas plantas utilizan agua de ríos cercanos para refrigerar sus reactores y luego la devuelven a una temperatura ligeramente superior. Pero los niveles de los cursos de agua son excepcionalmente bajos y sus temperaturas están por encima de lo habitual, lo que obliga a detener la actividad cuando determinados límites son superados.
EDF, la empresa eléctrica francesa, aseguró que las interrupciones tuvieron un impacto mínimo en la producción de electricidad y no implicaron riesgos para la seguridad de los reactores.
España mantiene a raya el fuego
Más de 500 bomberos, apoyados por medios aéreos, combaten un incendio forestal en una zona montañosa de Aragón, en el noreste de España, en medio de una alerta naranja por altas temperaturas que alcanzan los 37º C. El fuego, que empezó el lunes, ha afectado más de 10.000 hectáreas y ha obligado a evacuar a 850 personas de 16 localidades.
La principal preocupación de las autoridades es proteger el monasterio de San Juan de la Peña, uno de los símbolos históricos de Aragón, cuyo monasterio más antiguo data del siglo X.
Los restos de tres reyes del reino medieval de Aragón del siglo XI, que ese encontraban en el monasterio, fueron trasladados por las autoridades a un museo a unos 80 kilómetros al sur del complejo para asegurar su preservación.
Pinturas, objetos litúrgicos y la ropa de un destacado conde español del siglo XVIII estuvieron entre los otros artículos retirados del monasterio.
El presidente aragonés, Jorge Azcón, afirmó que las labores de extinción durante la noche del jueves fueron “especialmente duras, especialmente complicadas”. Además, señaló la posible incorporación de tres aviones de extinción procedentes de Francia para reforzar las tareas de control del incendio.
En Andalucía, en el sur, sigue activo otro incendio declarado hace una semana en la provincia de Huelva, aunque su avance se desaceleró en las últimas horas.
Según el último balance del gobierno andaluz, unas 650 personas fueron evacuadas y 300 bomberos permanecen desplegados en un “área afectada” que supera las 25.000 hectáreas, dijeron las autoridades en referencia al perímetro del incendio y no a la superficie quemada.
España padeció un inicio de verano complicado con diferentes fuegos que obligaron a desalojar a miles de personas, especialmente en el centro del país.
Los especialistas vinculan las temperaturas históricas con el cambio climático provocado por la actividad humana, que está exponiendo a países tradicionalmente preparados para largos períodos de frío a episodios de calor extremo cada vez más prolongados e intensos.
Agencias AP, AFP y Reuters

