Brasil dejó atrás las dudas de su debut y goleó por 3-0 a Haití, resultado que decretó la eliminación de la selección caribeña de la Copa del Mundo. El conjunto dirigido por Carlo Ancelotti recuperó las buenas sensaciones en el Grupo C gracias al gran protagonismo de Vinícius Júnior, autor del tercer gol, y fundamentalmente por la impactante metamorfosis goleadora de Matheus Cunha, quien se transformó en la gran figura de la jornada al anotar un doblete.
El atacante del seleccionado brasileño arrastraba una llamativa racha negativa, ya que llegaba a este compromiso con un solo gol en sus primeros 24 partidos con la camiseta de la Canarinha, aquel grito convertido ante Argentina en la derrota 4-1 de marzo de 2025 por las Eliminatorias en el Monumental. Sin embargo, su realidad cambió por completo este viernes ante el conjunto caribeño, donde demostró toda su jerarquía de cara al arco rival.
A pesar de su noche consagratoria, el entrenador Carlo Ancelotti decidió reemplazarlo en el segundo tiempo y privó a Matheus Cunha de anotar el tercero, una modificación que le impidió transformarse en el cuarto futbolista brasileño de la historia en marcar un hat-trick en un Mundial. De haber continuado en cancha y concretado el triplete, el delantero hubiese alcanzado el récord histórico de leyendas de la talla de Léônidas ante Polonia en 1938, Ademir frente a Suecia en 1950 y Pelé contra Francia en 1958.
Con esta victoria, Brasil se ubica como líder del Grupo C con cuatro puntos, las mismas unidades que ostenta Marruecos. Por su parte, Escocia marcha en la tercera posición con tres puntos y Haití cierra la zona sin unidades tras sumar su segunda caída consecutiva. Las posiciones definitivas del grupo se decidirán el próximo miércoles en la última jornada con los apasionantes cruces entre Brasil-Escocia y Marruecos-Haití.
Más allá de la clasificación a la siguiente ronda, el contundente triunfo sirvió para agigantar la leyenda estadística del pentacampeón. Con este resultado, Brasil alcanzó los 41 partidos marcando tres o más goles en una Copa del Mundo, estirando aún más su ventaja en el historial global de la competición sobre Alemania que tiene 36, Francia con 24, Argentina con 20 y España con 16.

